7 de mayo de 2016

El club de los lectores...

Francine Van Hope

La oficina de correos estaba medio vacía, Elsa miró a su alrededor intentando encontrar el mostrador de recepciones. No había nadie esperando, por si acaso, cogió un número. En uno de los mostradores, entregó su DNI y el resguardo al empleado que apenas unos minutos después reapareció, sin mirarla y con la misma cara de aburrido, le dio el paquete.

—Gracias—. Apenas consiguió balbucear esas palabras educadas, le temblaban tanto las manos, apretó el envoltorio contra su pecho. Su corazón palpitaba a toda velocidad, la devoraban las ganas pero, no quería abrirlo allí. ¡No! Aquel no era el sitio correcto para hacerlo.
Salió de correos, solo pensaba en llegar a casa y el camino se le hizo eterno como cuando uno tiene prisa por saber.


………………………………………….

La nueva remesa había llegado.

Pablo y Clara se miraron, no eran necesarias las palabras para expresar lo que sentían, una mezcla ambivalente de responsabilidad y tristeza, por igual. Eran conscientes de su tarea, esa que, voluntariamente, habían escogido, en la que se dejaban las horas, los días y que habían convertido en su vida.

Cerca del zaguán de entrada, aquellas grandes cajas acumulaban en su interior un montón de libros y en una de ellas, pegado con celofán, un sobre blanco. Clara lo despegó con cuidado, dejándolo encima del mostrador con un inmenso cariño. Después lo leerían, ahora tocaba registrar y después, ya habría tiempo para las emociones. Su mirada fija en Pablo que abría el programa de datos en el ordenador, lo oía teclear mientras preguntaba y se contestaba en voz alta:
Número de registro: 108.
Donante: Alfredo Velar Nuevo,
Donación: 578 libros.
Disposiciones: Sí.
Pablo la miró, notaba su dolor. Ambos conocían bien a Alfredo, había sido uno de los pioneros y de los más entusiastas partidarios del proyecto. Durante años había dedicado tiempo y esfuerzo a hacerlo posible, proponía nuevas ideas, seducía a nuevos soñadores e incluso, conseguía hacerles llegar algunos ahorrillos y como él, otros cientos de voluntarios habían hecho realidad un sueño.

Los ojos de la mujer se nublaron por un instante, acarició el sobre mientras lo abría.
«Queridísimo Alfredo».
Empezó a leer en voz baja, apenas un susurro, mientras limpiaba una lágrima que, rebelde, se deslizaba por sus mejillas al tiempo que elevaba los ojos al cielo y le hablaba a él.
—Lo haremos querido amigo, se hará como tú has soñado.
Entre lágrimas, la mujer acarició uno de los libros.
—¿Sonríes Claudia?
Ella se volvió a mirar a su pareja y compañero de ilusiones.
—¡Cómo han querido a estos libros!
Pablo se acercó a ella, llenándola con unos de esos abrazos que crujen los huesos y arreglan el alma y la besó suavemente.
—Por eso están aquí. Venga cariño, tenemos trabajo.
……………………………………………………………….

Elsa caminaba con pasos apresurados, recreaba en su mente lo que iba a hacer. Ya en casa, se descalzó y sin cambiarse de ropa, se miró en el espejo para saberse bien, se retocó coqueta el cabello, sabía que a él así le gustaría mucho más.

Dejó el envoltorio en su sillón preferido, acariciándolo suave con las yemas de sus dedos. Suspiró. Se dirigió a la cocina, abrió la nevera para coger una botella de su vino blanco favorito se sirvió una copa y mientras le daba un sorbito, se dirigió al salón.

Cogió el paquete y se sentó.

Las emociones ahora volvían a ser muy intensas. Sabía perfectamente qué había en el sobre acolchado, aunque no cuál sería. Se cubrió la cara con las manos, intentando contener las lágrimas que se deslizaban traidoras desde sus ojos.
—No hay lágrimas, es un momento feliz.
Recordaba sus palabras, así que las secó con un movimiento brusco y se centró en que, sus temblorosas manos, abrieran el sobre acolchado y casi, con adoración, fue sacando lentamente el libro de su envoltorio. El viejo ejemplar la saludó con ese olor de libro vivido, se le empañaron los ojos al recorrer con sus dedos las gastadas páginas y ver las anotaciones, con esa caligrafía que tanto conocía. «Querido Alfredo».

La habitación propia al final había sido el libro escogido, recordaba en la voz de Alfredo contándole anécdotas y comentarios de la autora.
«¡Tenía que ser este!».
 Elsa sonrió, era uno de esos libros que él le decía que debía leer, que sus palabras eran vigentes, que necesitaba su independencia y su espacio para ser ella misma.

Sonrió mientras buscaba la dedicatoria aunque la sabía.
«Gracias por existir, tú haces del mundo un lugar mejor.»
Las lágrimas nublaban sus ojos, las secó para empezar a ojearlo, centrándose en esas notas marcadas, esos rastros de la persona que lo había leído y a la que había amado. Sonrió ante alguna de las referencias, era él en estado puro y sin darse cuenta, las acarició.
Llegó a la última página y en ella una nueva comunicación.

Querida Elsa,

Habíamos hablado de esto, muchas veces, aunque tú no querías. Ya ha llegado mi momento, no me gusta irme, pero lo acepto. He vivido y he disfrutado intensamente.

Sabes lo importante que para mí han sido mis libros. Me dolía pensar que llegaría alguien que vaciaría mi casa y simplemente los tiraría o los regalaría a alguna biblioteca que no sabría qué hacer con ellos. No podía hacerle esto a estos compañeros de mi vida, he vivido, amado, llorado, reído con ellos.

Te he hablado de nuestro sueño. Me gusta pensar que esos libros tan queridos van a tener unas nueva vida, que emocionaran, harán sentir y ser mejores personas a muchos otros, que los leerán, verán mis notas e igual se preguntarán el porqué de ese subrayado, a veces coincidiremos y otras pondrán las suyas… Seguirán siendo tan queridos como mientras han estado conmigo.

Sabes que todos eran especiales pero algunos más que otros, como el que tú tienes en tus manos, lo he leído y releído, he aprendido de sus palabras y ahora es tuyo.

Recuerda mi niña: todo lo que te propongas, lo conseguirás. Eres mágica bonita, disfruta de la vida intensamente y sé tú misma, que nadie te diga cómo debes ser.

Te quiero.

Alfredo

Lentamente, Elsa alzó la copa, en un brindis al cielo, mientras lloraba entre sonrisas. Ese libro era el recordatorio constante que él nunca desaparecería, que siempre estaría con ella.

……………………………………………..

Los bancos al aire libre, el cielo límpido y un sol espléndido, los chiquillos en sus pupitres miraron curiosos a su maestra mientras abría una caja enorme e iba sacando libros. Batía de palmas como una niña, su alegría era contagiosa y ellos no podían hacer otra cosa que reír. Habían llegado libros nuevos, ahora todos tenían ganas de elegir las nuevas lecturas.

La maestra les llamó la atención:

—Chicos, estos libros… Nos los manda Alfredo del Club de los lectores muertos—. La mujer miró por un instante al cielo— Gracias, los querremos como tú—. Las voces alegres de los chiquillos se sumaron a las de la profesora, tenían tanto para leer. Ella los dejó arremolinarse alrededor de su mesa y sonrió feliz ante sus exclamaciones, le gustaba ver como ese proyecto era una fantástica oportunidad de llevar literatura a esos niños que carecían de casi todo, a los que había conseguido despertar ese amor por la literatura y por el descubrimiento.

…………………………………………………………


—Clara, la nueva remesa ha llegado—. Pablo entró en el club, el local ya estaba abarrotado de nuevas cajas que hacían cada vez más grande esa ilusión que estaban construyendo, la gran biblioteca de los lectores muertos.

90 comentarios :

  1. Este relato me lo sugirió la lectura de una entrada preciosa que se publicó en el Blog de Ángeles, Juguetes del Viento http://juguetesdelviento.blogspot.com.es/.

    De allí también surgió un nombre fantástico que tomo prestado en este relato, la gran biblioteca de los lectores muertos, una aportación de Lan http://carlanca.blogspot.com.es/

    A ambos y al resto de participantes en el debate de esa entrada, gracias por inspirarme esta historia y por tanto amor a los libros.

    Espero que os guste tanto como yo he disfrutado escribiéndola.

    ResponderEliminar
  2. ¡Hermoso relato!
    Me encanta esa idea, los libros deben ser compartidos y no hay nada mejor que ser luego distribuidos a gente que sabrá quererlos al igual que uno.
    Ten un buen fin de semana.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Felipe por tus palabras.

      Tienes razón, los libros nos aportan tanto, se los quiere tanto, que uno acaba preocupándose por ellos, por lo que les pasará y darles otras vidas es una idea preciosa, buscar nuevos lectores para ellos, compartir con otros a través de sus letras y seguir ahí cuando uno ya no esté.

      Saludos de domingo lluvioso.

      Eliminar
  3. Conxita, me has tenido pendiente de las palabras de este relato. La técnica de dejar en suspenso la primera parte hace que estés expectante mientras lees la segunda y tengas que reprimirte para no echar una ojeada más abajo.
    Aparte de eso, la historia es preciosa. Ese "lector muerto", esos "lectores muertos" que ceden sus libros a los niños, es una idea magnífica y tan tierna... Y esa mujer enamorada que recibe el libro me ha estremecido. Si yo recibo algo así ene sas circunstancias, creo que me muero de dolor, pero sé que hay muchas personas a las que les sirve de consuelo.
    Un beso enorme. Aquí no llueve y con el viento sur la temperatura es muy agradable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Rosa por tus palabras, me alegra que te haya gustado.
      A mi como he comentado, me pareció tan bonito esa preocupación por los libros, ese compartir lo que tanto te ha dado y a los que tanto se quiere que surgió la historia.
      No sabía si al contar la historia en tres partes con tres protagonistas distintos saldría bien, me alegra que te lo hay parecido, me quedo mucho más tranquila porque estoy aprendiendo y a veces, no sabes si con las palabras podrás transmitir lo que has imaginado.
      Y sí, tienes toda la razón, ese libro que le llega a ella... es terriblemente doloroso pero también tan bonito, tan dulce.

      ¡¡¡Afortunada!!! con ese buen tiempo.

      Un saludo y espero pronto conocernos.

      Eliminar
  4. Empatizo totalmente con el mensaje de tu narración. Lo mismo que la sabiduría, no basta saber, se debe también aplicar.
    Preciosa historia Conxita!! Me has tocado la fibra sensible
    Un abrazo muy fuerte!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marybel,

      Me alegra que te haya gustado la historia y haber sido capaz de transmitirte emociones con mis letras.

      Saber, decir y no hacer se queda en eso, en solo buenas intenciones y poco significan, mejor demostrar haciendo.

      Un abrazo

      Eliminar
  5. Has conseguido emocionarme con tu relato. Porque la idea de tirar los libros no entra en mi cabeza. Me ha tocado la fibra personal, pues aunque no muerto (Dios me libre de momento) tengo esa hermosa experiencia de regalar libros y cederlos a un hogar de acogida de niños con problemas familiares.
    Ya tengo un par de amigos entre ellos que se han habituado a leerlos. es hermoso comprobar,como esa frase que dice: "Los amigos de mis amigos, mis amigos son." nunca fue tan cierta.
    Cada vez escribes mejor y no solo eso ¡lo sabes! trasmites muchas emociones cuando lo haces.
    Gracias Conxita. ¿Nos conoceremos proximamente?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Francisco, me alegra haberte emocionado.
      Es cierto que pensar en que se tiren los libros a los que los queremos, pues no nos entra en la cabeza como bien dices, la relación que se establece con ellos es tan especial que ni se lo merecen ni se puede hacer, al menos yo no puedo.
      Bonita tu experiencia de ceder los libros a un hogar de acogida, qué hermoso regalo para los niños y para los libros.
      Hace unos días leía la entrada de un amigo que hablaba sobre la curiosidad que nos despierta alguien que lee un libro que nos encanta, pues eso...los amigos de mis amigos, mis amigos son.
      Gracias por esas preciosas palabras que me dedicas amigo Francisco, me alegra que me digas que transmito emociones, porque es que las siento e intento que mis letras también lo hagan, aunque nunca sabes si lo consigues, así que gracias por decírmelo, te lo agradezco de corazón.

      Respecto a conocernos, espero que sí, de hecho tengo muchas ganas y en eso estamos.

      Un beso

      Eliminar
  6. Muy bello relato. Me encantó en nombre El club de los lectores muertos. Me recordó mucho a la página que administro: El Edén De Los Novelistas Brutos (buscala en facebook, estás invitada).
    Si la iniciativa es pura ficción, deberías patentarla y hacerla realidad.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Raúl, me alegra que te lo haya parecido.

      Buscaré tu página en facebook, aunque no soy muy activa en esa red, iré a echar una ojeada, seguro que me gusta.

      La iniciativa es ficción, aunque seguro que hay un montón de iniciativas similares de gente que adora a los libros.

      Tal y como he comentado, escribí el relato después de leer una entrada en el Blog Juguetes del viento que reflexionaba sobre qué hacer con los libros una vez que ya no estuviéramos, nunca lo había pensado y así aparecieron Elsa, Alfredo, y el resto de personajes del Club de lectores. Y el fabuloso nombre de la biblioteca de los lectores muertos es una aportación de Lan del Blog Todo a cien o a menos.

      Un saludo

      Eliminar
  7. Me duele el alma cuando veo gente tirando libros a la basura , no puedo.
    La habitación propia es un ensayo fantástico. Woolf una de mis favoritas.
    Me encantó el relato.
    BEsos, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento lo mismo Celia, duele ver esos libros tirados en la basura, dan tanta penita, aunque lo cierto es que me comentaban que es difícil, por ejemplo darlos a una biblioteca porque muchas no los quieren.

      Me alegra que te haya gustado y también la elección de Alfredo para que Elsa lea la habitación propia.

      Muchas gracias por leerlo y comentar.

      Un beso

      Eliminar
  8. Que bien has sabido relatar el principio a medida que iba leyendo me ibas dejando con más curiosidad y con muchas ganas de seguir leyendo y descubrir el desenlace

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Natalia.
      Me alegra haber conseguido despertar tu curiosidad y esas ganas de seguir, eso es fantástico y haberlo conseguido me encanta, muchas gracias por decírmelo.

      No sabía cómo iba a resultar este relato escrito en tres partes y con protagonistas distintos y me preocupaba un poco que no fuera capaz de transmitir las emociones que yo imaginaba.

      Un abrazo y que tengas una feliz tarde de domingo.

      Eliminar
  9. Perfectamente hilada toda la historia, Conxita, me ha parecido perfecta, ni una palabra de más ni una de menos. Por regla general no nos apartamos voluntariamente de lo que nos 'transmite' emociones, ¿por qué, entonces, deshacernos de libros que siempre nos hacen sentir cosas?

    Me encantan estos relatos tuyos, tan bien escritos y donde siempre prima algún valor importante.

    Un beso
    Pd: por lo que te he leído, conseguiste solucionar momentáneamente el problema con el blog. Ojalá no tengas más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Chelo, por esas bonitas palabras que me dedicas, de verdad que es una caricia para el alma de una escritora aficionada como yo.

      Es cierto que alejarse voluntariamente de aquello que nos gusta y queremos es tonto e intentamos no hacerlo, eso se aplica a los libros que tanto nos dan.

      Momentáneamente como tú dices, así está el arreglo de mis problemas con el blog porque no he conseguido averiguar qué es lo que pasa, aunque al menos puedo escribir, pero es muy incómodo porque tengo que abrir un montón de pantallas, pero al menos puedo publicar entradas, no tengo problemas con los comentarios, solo es con las entradas. Gracias por preguntar.

      Espero conocernos prontito.

      Un beso

      Eliminar
  10. Me encanta el desarrollo que has hecho de la idea que asomó en el blog de Ángeles.

    Se empieza a leer y no se puede parar hasta el final.

    Estoy en la tarea de encontrar un sitio para los libros de los lectores muertos. Para que sigan siendo algo aprovechable.

    Y si. Fundamental. Algunos deben tener nombre propio, deben estar asignados a quienes les cuadran.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Guille por lo que me dices, me alegra que te haya gustado el relato que me surgió al leerlo.

      ¿Qué hacer con mis libros? era algo en lo que no había pensado, también es verdad que tampoco pienso mucho en ese "no estar", cuando llegue, llegará, pero me pareció precioso primero preocuparse tanto por los libros y de ahí a la idea de regalar esos libros que tanto se quieren a otros que los disfrutaran tanto como nosotros mismos y aquellos que son especiales, a esas personas a las que queremos.

      Y es que a mi los libros me producen mucha ternura, me han dado tanto.

      Un beso, feliz domingo y mejor semana.

      Eliminar
  11. Un relato muy emotivo, Conxita.

    Como ha dicho Guille aquí arriba :) has desarrollado la idea de una forma muy bonita. Y es que los blogs producen magia, ya lo sabes ;)

    Un saludo y muchas gracias por la referencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ángeles.
      Por supuesto que tenía que mencionarte, me alegra que te haya gustado el relato que surgió de tu entrada y la reflexión que en tu blog se produjo.

      Me encantó escribirlo porque había tanta ternura en esa preocupación por dar un nuevo destino a aquellos libros que tanto queremos y de ahí surgió la preocupación de Alfredo por sus libros.

      Estoy de acuerdo contigo, los blogs son mágicos y los autores que hay detrás de ellos aun más, yo cada día aprendo un montón y disfruto conociendo a personas tan fantásticas como sus letras.

      Un abrazo, feliz semana

      Eliminar
  12. Un relato lleno de cariño por los libros. Me has hecho recordar que un día iba a mi trabajo y al pasar por un contenedor de basura fuera había una caja llena de libros. alguien los había tirado a la basura. Que pena me dio. estaba lloviendo y se mojaban.La caja entera pesaba mucho y no podía con ella. Me dió pena dejar allí aquel tesoro, me volví y recuperé todos los que pude y los lleve a la biblioteca de mi trabajo. Sólo uno de ellos que me llamó la atención lo lleve a mi casa. Es un libro con tapas negras y hojas con filos dorados. Es un primer tomo de una colección de novelas escritas en los años 50. Toda una joya de libro clasico del siglo XX. Se notaba que los libros eran de un señor de edad avanzada que quizás limpiaron una casa y tiraron sus libros bien conservados a la basura. Alguna vez me he encontrado mas libros en la basura y no puedo remediar los recojo. El Ultimo que encontré fue el cuento de Caperucita Roja un libro para niños que estaba formado por puzzles, Estaba nuevo y estaba nuevo si quitar el plástico que lo envolvía. Lo recogí y al día siguiente se lo regale a una amiga para su nieta. Ne duele que la gente tire libros a la basura. Es un crimen
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maria del Carmen por contar tu experiencia con esos libros.
      Da mucha penita ver esos libros ahí tirados de cualquier manera, entiendo que te sintieras así y salvaras a unos cuantos. Al final encontraste una joya que igual te estaba esperando. A veces tengo la sensación de que son los libros los que nos eligen, igual que el momento en que tenemos que leerlos. Son sabios.

      Qué bien que les distes una nueva oportunidad. Muy bonito.

      Un saludo

      Eliminar
  13. Muy bello relato, amiga, que nos anima a dar vida nueva a los libros...

    Larga vida a los libros... Y a la escritura... Y a lo que nos ayuda a vivir...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ildefonso, me alegra que te haya gustado.
      A veces uno tiene la sensación de que los sentimientos que despierta un libro solo los puede entender otra persona que los quiera igual. No son un objeto, son mucho más, te acompañan, te hacen crecer, pensar, reflexionar, reír, llorar...en definitiva, vivir.

      Exactamente como tú dices...Larga vida a los libros, y a la escritura y a lo que nos ayuda a vivir. Preciosa declaración.

      Un abrazo

      Eliminar
  14. Me he puesto a pensar en mis libros, que será de ellos cuando yo no esté, pero no, no se perderán en un vacío lugar..
    Emotivo relato de esos compañeros que nos dan tanta vida. Me ha encantado leerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Suni y bienvenida,
      Me alegra mucho que te haya gustado mi relato, ese particular homenaje a los pequeños compañeros de tantísimos viajes.
      Ya he comentado que justo el relato surgió de esa reflexión en el blog de Ángeles, empiezas a pensar en algo en lo que no has pensado y así surgió la historia.

      Me alegra que tus libros sepan que no se perderán, como los de casi todos los que los amamos.

      Un abrazo

      Eliminar
  15. Un bello relato lleno de emoción de pasión por los libros que tanto nos transmiten.
    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ilesin.

      Me alegra que te haya gustado.

      Es devolver a los libros algo de lo que nos han dado, ese saber que aquello que quieres va a tener una nueva vida, en esos niños que los leerán ilusionados, en esa mujer que recordará siempre...es la magia de los libros.

      Un abrazo y feliz semana

      Eliminar
  16. Un buen relato, digno de esa biblioteca.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Soros.
      Me alegra que te haya parecido digno de esa "biblioteca" fantástica, llena de ilusiones y de un montón de amor.

      Es una excelente idea para dar una nueva vida a esos libros que tanto queremos, en forma de donación masiva o uno a uno a esas personas a las que estimamos.

      Me pareció un nombre precioso y una idea aún mejor, díselo a Lan, con mis mejores deseos.

      Un saludo

      Eliminar
    2. Ya se lo he dicho a Lan. Se ha puesto muy contento.

      Eliminar
    3. Me alegro, era una idea excelente.
      Saludos a ambos.

      Eliminar
  17. Qué legado más bonito, el regalar los libros que nos emocionaron a las personas cercanas que nos quisieron. Una manera preciosa de que nos recuerden.
    Ese "Club de los lectores muertos" es todo un canto a la generosidad y un bonito homenaje para todos los que aman la lectura.
    Precioso y emotivo relato, Conxita.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Kirke.

      Me alegra que te haya gustado el relato y ese club de los lectores muertos que siguen cuidando de eso tan suyo, que tanto les ha aportado y que dan oportunidades a nuevos lectores de disfrutar.

      Tú lo has dicho, es un homenaje a todos los que amamos la lectura y los libros.

      Un beso

      Eliminar
  18. Un relato que emociona, sobre todo a quienes amamos las letras, los libros. Yo no he podido deshacerme jamás de un libro, en el sentido de "tirarlo"; los he regalado a quienes creí los apreciarían como yo... los he donado a la biblioteca del barrio... les he buscado (y por suerte encontrado!) refugio, y la mayor parte, aunque me llevó años y unos cuantos viajes, han cruzado el Atlántico conmigo.

    Precioso de inicio a fin. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Alma por tus bonitas palabras, me alegra que te haya gustado.

      Entiendo perfectamente eso que dices, "tirar un libro", da penita, imposible, es una parte de uno, lo mejor lo que has hecho buscarles otra casa, alguien que los valore, aprecie y sepa disfrutarlos como tú.

      Dice mucho de ti y de tu amor por ellos, ese buscar y dedicarles un tiempo considerable para que estuvieran cómodos. Seguro que otros los disfrutan tanto como tú, qué satisfacción.

      Un saludito y feliz semana

      Eliminar
  19. Una bella forma de dar continuidad a la vida de los libros.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Alfred,
      Me alegra que te parezca bonita esa continuidad de los libros.

      Igual es una idea romántica pero a mi me gusta pensar en devolverles algo de lo que nos han dando, es lo menos cuando algo se aprecia y se valora.

      Un abrazo y buena semana

      Eliminar
  20. Qué precioso!!!!! Me he emocionado porque me has recordado a una historia de mi familia.
    Un hermano de mi abuelo era un gran amante de los libros, incluso estuvo en el paredón de fusilamiento por culpa de algunos de ellos y algún día contaré cómo se salvó. Bien, pues a lo largo de su vida juntó muchos libros y antes de fallecer logró que se abriera una biblioteca en su barrio, una zona humilde, para que todo el mundo pudiera acceder a ellos, y fue el principio de una biblioteca que con el tiempo creció mucho.
    Enhorabuena por una historia tan preciosa.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bonito Marigem, preciosa tu historia, es digna de contarse y tanto que lo tienes que hacer, porque es algo real, que dice mucho de aquellos que lo hacen. Felicidades por tener en la familia a alguien que hizo tanto por la cultura, por los libros. Fantástico.

      Me alegra haber sido capaz de emocionarte con mis letras, a mi tu historia familiar me ha encantado.

      Un beso guapa y feliz semana

      Eliminar
  21. Un relato precioso, Conxita, y una gran idea que quizás podría llevarse a la práctica. El amor por los libros y las vivencias de quien los ha amado, deberían poder transmitirse a quien estuviera dispuesto a recibirlas, niños con pocos recursos en este caso.

    No solo me ha encantado la historia, sino también la forma en que poco a poco has ido desgranando todo el argmento hasta que nosotros, los lectores, hemos tenido todas las piezas. Muy bueno, me ha encantado.

    ¡¡Un abrazo y feliz tarde!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Julia por tus bonitas palabras.

      Las formas de darles más vida a los libros son infinitas, solo es cuestión de amor e imaginación, porque hay muchos esperando disfrutarlos.
      De hecho hay muchas personas que buscan esas nuevas vidas para sus libros, a través de donaciones, regalos, etc.

      Me alegra haber conseguido que la historia se transmitiera bien y que cada uno fuera poniendo de su parte para armar la historia e imaginar lo que allí pasaba, porque al final como decía el poeta mexicano José Emilio Pacheco, "No leemos a otros, nos leemos en ellos".

      Un beso y feliz semana

      Eliminar
  22. Precioso relato Conxita. Ese mensaje que transmite de amor por los libros, en mi casa está a la orden del día; de hecho a mis nietos de 7 y 5 años les tengo montado en un mueble, sus pequeñas bibliotecas, con sus nombres puestos, y doy fe de que funcionan.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Manuel.

      Me alegra que te haya gustado el relato.

      Muy bonita esa biblioteca que has organizado para cada uno de tus nietos, que placer para ellos y para el abuelo al verlos leer, el amor a la lectura se transmite y algo queda. Después cuando son más mayorcitos, toca luchar contra los vídeojuegos que son una feroz competencia, pero algo siempre queda.

      Felicidades por la iniciativa y por tus nietos lectores. ¡¡¡Bien!!!

      Un saludo

      Eliminar
  23. Qué historia tan bonita y qué idea tan excepcional esa de la biblioteca de los lectores muertos. A mí es que me encanta que los libros tengan muchas vidas, lo que nunca me había dado por pensar es que con cada nueva vida se extiende en parte las vidas de sus lectores.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lorena por tus palabras.

      Es así como lo cuentas, los libros que se regalan tienen nuevas vidas y una parte de los lectores que los han regalado también, siempre está ahí, en la historia que puede contar el libro. ¡¡¡Si los libros hablaran, lo que podrían contar!!!

      Un abrazo

      Eliminar
  24. Me parece fantástico: qué mejor patrimonio para el espíritu, que saberse rodeado de libros?! Todo esto sería un mundo ideal. Un mundo en donde la gente (por voluntad, por iniciativa propia), se regala libros entre sí, en vez de otras cosas materiales que caducan o pasan de moda. Los libros ni caducan ni pasan de moda: no tienen fecha de vencimiento ni tienen tiempo. Son como el alma. Son el fiel reflejo del alma (en el caso que el alma exista).

    Por eso somos blogueros, y escribimos y nos comentamos y nos compartimos textos. Porque, de cierta manera, sabemos el valor que tiene la literatura en la construcción de nuestra felicidad e identidad como seres humanos.

    Más saludos, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy bonito Julio David tu "Por eso somos blogueros, y escribimos y nos comentamos y nos compartimos textos. Porque, de cierta manera, sabemos el valor que tiene la literatura en la construcción de nuestra felicidad e identidad como seres humanos.", totalmente de acuerdo contigo, la literatura es algo fundamental para muchos de nosotros.

      Por eso el día de Sant Jordi en Catalunya es tan especial, ese ver tantos libros en manos de potenciales lectores, gente que disfrutará con sus letras, que vivirá miles de historias, eso es maravilloso, una gran fiesta la de los libros en la calle.

      Un saludo

      Eliminar
  25. Mientras nuestros libros estén en manos de alguien no habremos muerto del todo.
    Precioso relato, Conxita

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precioso Macondo tu comentario: mientras nos recuerdan no desaparecemos, lo mismo con los libros, regalar nuestros libros a personas a las que hemos querido y que los querrán tanto como nosotros y siempre estaremos ahí, en esas letras.

      Gracias por tus palabras.

      Un saludo

      Eliminar
  26. Hola Conxita
    Después de todo lo que te han dicho, no me quedan muchas más palabras que no sean repetitivas pero, aun así, cree que, después de leer tu relato, debo dejar mi comentario. Y es que, como a todos los que somos ávidos lectores y apasionados escritores por añadidura, este tema nos toca la fibra sensible (ya en muchos otros comentarios lo han dicho) A mí, particularmente me ha conmovido la historia. Muchas veces he pasado horas en esas librerías de viejo, donde se amontonan libros manoseados, anotados, firmados, garabateados, que otrora tuvieron un dueño que probablemente los amó. La razón no es lo práctico, que resulte más barato comprar algunos, sino que (no sé, manías personales) prefiero un libro viejo, un libro que ya haya despertado sensaciones en alguien, que ya haya vivido, que uno recién salido de la imprenta. Creo que los libros dicen tanto por sí mismos como por la historia que nos narran. Cada vez que miro esas estanterías no puedo dejar de pensar en las personas que, al morir, dejaron a sus libros abandonados, como un perro sin dueño, que espera de la providencia, un destino mejor que el vertedero. Me parece una gran historia la que has narrado, condimentada con tu talento y estructurada con la impecable técnica de la que siempre haces gala.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Isidoro,

      Sabes que siempre es un placer leer tus comentarios y nunca son repetitivos, al contrario son una delicia.

      Es cierto, como dices, que todos aquellos que somos lectores y escritores, aunque seamos aficionados, todo lo relacionado con los libros son temas sensibles, porque no son meros objetos sino la vida que ellos representan, las emociones intensas que nos han hecho vivir están en cada línea.

      Te puedo imaginar en esas librerías releyendo, buscando, disfrutando y finalmente escogiendo al elegido para iniciar una nueva vida a tu lado. Muy bonito.

      Como ya dije, no había pensado en qué pasaría con los libros una vez ya no esté, y realmente me gustaría que tuvieran un destino como los de Alfredo, regalándolos a aquellos a quienes se ama y a otros que sabrán disfrutarlos.

      Muchas gracias por esas preciosas palabras que dedicas a mis letras.

      Un abrazo

      Eliminar
  27. Pues me parece un relato estupendo. Bendita sugerencia
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Mientras Leo,
      Me alegra que te lo haya parecido igual que la propuesta.

      A mi me gusta pensar que los libros no se acaban en nosotros, que tendrán otras vidas y que serán capaces de proporcionar emociones a otros, quizás de nuestra mano.

      Un beso
      Un abrazo

      Eliminar
  28. Querida Conxita, que maravilloso relato. Me ha abrumado sobremanera y lo curioso es que en cierto modo me he sentido reflejada, por que yo recibí con gusto, cariño y mimo los libros de mis padres,el tenerlos y saber que han formado parte de ellos me llena, ellos son lectores muertos al igual que lo seré yo algún día, y lo más curioso es que mi marido sabe que el día que yo no esté, todos y cada uno de mis libros, incluidos los de mis padres, sean donados y que otras personas puedan disfrutar también de ellos.
    Mi más sincera enhorabuena.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Isa por tus palabras.
      Me alegra que te haya gustado y verte reflejada en la idea del relato, ese donar a otros aquello que tanto queremos.
      En tu familia ya lo habéis puesto en práctica y es bonito ese deseo de procurar por esos libros y darles una nueva vida.
      Es precioso como lo expresas "yo recibí con gusto, cariño y mimo los libros de mis padres,el tenerlos y saber que han formado parte de ellos me llena.." Muy bonito, felicidades.Y justo es eso, lo que hace mi protagonista, sigue repartiendo amor y dando nuevas vidas a esos libros, como hicieron tus padres.

      Un abrazo

      Eliminar
  29. Un relato precioso que me ha emocionado.
    Es muy bonito saber que esos libros seguirán vivos en manos de gente que los ama de verdad.
    Pienso en la orfandad de los míos cuando me vaya...
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maripaz,
      Me alegra haber sido capaz de emocionarte con el relato.

      Es cierto que uno piensa, aunque casi sea sin querer, en qué pasará con los libros propios, darles un destino amado y que vivan nuevas vidas en manos de otros, conocidos o desconocidos que los valoren y disfruten.

      Un beso y feliz viernes

      Eliminar
  30. En Málaga hay una asociación que se llama "Más libros libres" regala libros usados. Están muy bien ese tipo de iniciativas. En tu relato, sobretodo, la historia es muy emotiva. Me imagino la gran biblioteca que tenía que tener Alfredo. Una maravilla.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Abril por ese aporte de Más libros libres, es bonito saber que hay iniciativas que acercan los libros a nuevos y viejos lectores, que se les da nuevas oportunidades de seguir haciendo disfrutar.

      La historia de Alfredo, la de un gran lector que amaba tanto a sus libros como a las personas, por eso da oportunidades a todos.Esos libros que llegan a sus destinos están cargados de amor y estima, precioso regalo.

      Un beso y feliz viernes

      Eliminar
  31. Lo que más me gusta de tus relatos son los valores que transmiten. En éste, la generosidad, el amor a los libros y los buenos recuerdos que nos dejan los seres queridos cuando nos dejan. Todo ello envuelto en la ternura de tu narrativa que deja ver tu sensibilidad. Muchos besos, Conxita, y felicidades

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ana por esas bonitas palabras que dedicas a mis relatos y a mi persona.
      Me alegra si he sido capaz de transmitir esa generosidad y ese amor que tienen mis protagonistas aunque quizás es que tu Ana estás llena de esos mismos valores, fantásticos.

      Un saludo

      Eliminar
  32. Pues sería una iniciativa preciosa. Si no existe, habría que inventarla. Un besote!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por leerlo.
      Gracias será cuestión de ponerse, aunque seguro que existen iniciativas similares.

      A mi me pareció preciosa la idea de volver a dar vida a los libros a través de regalos a personas a las que quieres y a otras a las que no conoces, eso es lo que hace Alfredo y su club de lectores muertos.

      Un saludo guapa

      Eliminar
  33. Precioso relato, Conxita. Y qué bonito el argumento y qué bonita tu forma de narrarlo. Hala, me voy con una sonrisota. ;) Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Soledad,
      Me alegra que te haya gustado y haberte dejado esa sonrisa, me encanta.

      Al final de eso se trata de pintar sonrisas llenas de esperanza porque hay mucho por disfrutar de la vida.

      Un beso

      Eliminar
  34. Me faltan palabras para describir tu relato, Conxita. Es una verdadera maravilla.
    Qué idea más bonita, qué desarrollo y qué desenlace!. Sencillamente magnífico.
    Voy a leerlo de nuevo :)
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Eme,
      Me alegra que te haya parecido bonito y que te apetezca releerlo.

      A mi me pareció muy tierna esa idea de Alfredo de dejar su biblioteca entre aquellos a los que quería y los que la apreciarían, ese cuidar de sus queridos libros.

      Un beso

      Eliminar
  35. Hola Conxita.
    Un relato bien construido, y además muestras una encantadora relación entre los libros y las personas, con esa sensibilidad que tienes para vertirla en tus relatos.
    Una bonita historia.
    Cuídate amiga!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Paco.

      Si los libros pudieran hablar nos contarían muchas historias, muchísimas, que seguramente nos acabarían sorprendiendo porque de acuerdo con el tópico la realidad siempre supera a la ficción.

      A veces cuando uno lee una cita, una dedicatoria, lo que sea que encuentra en un libro...se nos despierta la imaginación, se abren mundos que podemos soñar y que seguramente nunca sabremos cuanta verdad o no hay en ellos, el poder de los libros.

      Un saludo y feliz semana.

      Eliminar
  36. Madre mía cuanto comentario!!
    En hora buena. Un relato emotivo y bien escrito. Solo "se te ve a ti" en el último párrafo: Ese proyecto era una fantástica oportunidad de llevar literatura a esos niños que carecían de casi todo y en los que había conseguido despertar ese amor por la literatura, por el descubrimiento. Deberías decirlo con la imagen de niños con ropa vieja o sin libros o con carteras gastadas y el lector lo adivinará por si mismo y participa en tu relato. Pero todo lo demás te ha quedado perfecto. Me ha encantado.
    Nos leemos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Paola por tu comentario.
      Me alegra que te haya gustado el relato y que te haya parecido emotivo.
      Agradecerte ese comentario constructivo, intento que cada vez se "me vea menos",lo arreglaré.

      Un saludo y nos seguimos leyendo

      Eliminar
  37. Me ha estremecido leerte, por una historia personal en torno a los libros... Cómo no... libros, libros, libros. Lo que leemos y cómo leemos. Los libros no pueden terminar en cualquier lugar, en cualquier mirada. Yo tengo claro qué quiero hacer con los míos. Desde hace tiempo. Y me hace feliz saber dónde terminarán. En quién. Por eso me ha "tocado" tanto este relato ;)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ana,
      Este relato surgió de una entrada en un blog sobre qué hacer con los libros cuando uno ya no esté, yo era algo en lo que no había pensado y a raíz de aquello, supongo que necesitaba escribir una historia sobre esos libros silenciosos, ese regalo de amor que significa dejarle a alguien aquellos libros a los que se quiere tanto.

      Lo dices muy bien "no pueden terminar en cualquier lugar, en cualquier mirada". No, se los ha de querer. Me alegra que sepas el destino de los libros que quieres, en ese "quién" que seguro los aprecia tanto como tú y sobre todo valora ese regalo inmenso que haces.

      Un abrazo

      Eliminar
  38. Hola Conxita
    Me ha gustado mucho tu relato, lleno de sensibilidad. El nombre del club me parece un poco duro, pero se entiende que esos lectores perviven en sus libros, de alguna forma.
    Es emocionante saber que los libros que significaron mucho para nosotros (no me he animado a poner "que amamos") van a servir para otros, van a continuar su recorrido por la vida, no están sujetos a la mortalidad.

    Sí es una lástima que todas aquellas lecturas -en el sentido de interpretaciones, de significaciones- que le fuimos dando en sucesivas relecturas, no vayan con el libro, ellas sí mueran con nosotros.

    Se me acaba de ocurrir que para eso pueden servir los blogs de lectores. Deberías escribir un relato sobre eso -te cedo en este instante los derechos de autoría intelectual-. Alguien que se dedique a administrar los blogs de los blogueros muertos.
    Sigo tirando del hilo, y siguen saliendo ideas. Sobre todo pienso en esos blogs que existen hace años, que tienen muchísimas entradas, muchas de ellas valiosísimas (yo me sorprendo de la profundidad de análisis de muchos blogs que visito). Esas entradas antiguas ya no reciben visitas ni comentarios. Están, si no muertas, en vida vegetativa, salvo que su autor reflote una de vez en cuando, en calidad de "Mis lecturas preferidas", pero es poco frecuente. Una verdadera lástima, casi una tragedia.

    Una "curadoría" de blogs ya clausurados. Alguien que haga una muestra de sus mejores entradas, que lo "abra al público", como una muestra de arte -que lo son, sin duda-. Y que reflote de algún modo esos diálogos que se suscitan entre los comentaristas y el bloguero. Hay algunos que son de antología, y que enel desarrollo de los comentarios salen más cosas que la entrada misma. Como si la entrada hubiera sido un disparador, una introducción, y el plato principal es todo lo que acontece a partir de allí.

    Bueno, Conxita, te dejo, con esta idea ¿delirante?. Pero un relato -el tuyo- lleva a otro. Me dejé llevar, y te puse todo eso.
    Saludos


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Josebla por tu visita y por esas ideas que dejas en tu comentario.

      Estoy contigo en que en el mundo blogero hay muchísima sabiduría y hay grandes blogs y grandes comentaristas, al igual que con los libros en muchos blogs hay muchas ilusiones, ganas, ideas, sueños y verlos medio abandonados supongo que también da qué pensar, quién sabe me quedo con la idea igual aparece algún relato.
      Lo que sí me alegra es que mis letras sean capaces de hacerte imaginar, pasar un buen rato, para mi ninguna idea es delirante nunca, son ideas y hasta aquellas que se podría pensar disparatadas a veces llevan a grandes proyectos, ¿no te parece?

      Un saludo

      Eliminar
  39. Oye, Conxita, a lo mejor existe ya pero, si no es así, se me ocurre que podríamos hacer algo más sencillo y realista: El Blog del Escritor Desconocido.
    Lo mismo que existe la tumba del soldado desconocido en muchos lugares y en algunas se hacinaron los restos de tantos sin identificar, podríamos hacer un blog donde los visitantes de éstos pidiéramos a los autores de los artículos que más nos gustaran permiso para colocar esos artículos en el Blog de los Escritores Desconocidos. Tú podrías hacer un buen papel como moderadora del asunto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Soros, muy bueno ese desarrollo de la idea que comenta Josebla. Sería muy interesante aglutinar en un mismo blog aquellos artículos, relatos, comentarios que nos gustaran, muy bueno ese nombre del Blog del Escritor desconocido.

      ¿Por qué no le damos más vueltas a ver cómo se podría organizar? sería bonito, aunque yo lo de moderadora lo veo difícil, tengo poquísimo tiempo y hacerlo bien, entiendo, que lo requiere, pero pensemos cómo se podría hacer, sería francamente muy interesante.¿Qué te parece?

      Un saludo

      Eliminar
  40. Qué preciosidad de relato, Conxita. Me ha mantenido en vilo hasta el final aunque enseguida he percibido por dónde iba. Me ha parecido una posibilidad maravillosa para esos libros que atesoramos en nuestras estanterías y que cualquiera sabe cómo acabarán a nuestra muerte.

    Un fuerte abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por esas palabras U-topia.

      Son cosas en las que a mi no se me había ocurrido pensar y cuando veo mis libros sé que no me gustaría verlos en cualquier sitio ni de cualquier manera.

      Me gusta lo que hace Alfredo, ese estar siempre presente a través de sus libros, regalarlos, pensarles un destino y una nueva vida. Precioso.

      Un abrazo

      Eliminar
  41. Me ha encantado, Conxita. Conozco a gente que ha vivido sus últimos años con los libros como la conexión más grande a la vida. Los han ido donando. Por fortuna, tengo alguno de ellos y me resultan algo especial.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ignacio,
      Me alegra que te haya gustado.

      Lo mejor de este relato han sido los comentarios y las experiencias que me habéis ido contando, tan bonitas esas ideas puestas en práctica por personas que tenían muy claro lo qué querían hacer con sus libros, el destino que querían darles y los han regalado a personas a las que apreciaban o querían y eso es un gran legado, como tú dices "resultan muy especiales".

      Un saludo

      Eliminar
  42. Hola, Conxita, leí el relato hace unos días, creí que te había comentado y ahora que me acordé para ver tu respuesta veo que no terminó de subirse. La verdad es que me pareció muy emotivo , sensible y bien escrito. Y la iniciativa de ceder libros a quienes lo desean o necesitan es estupenda. Un abrazo, y espero que ahora sí llegue. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola y bienvenida a mi blog.

      Ahora sí ha llegado, últimamente yo también estoy teniendo problemas tanto en mi blog para actualizar como al dejar comentarios en otros blogs, me han dicho que a más personas les está pasando pero no parece que se solucione desde Google. Así que toca cargarse de paciencia.

      Me alegra que te haya gustado el relato y esa iniciativa de darles nuevas vidas a los libros que se quieren.

      Un saludo

      Eliminar
  43. ¡Precisamente te estaba a punto de preguntar si te habías leído esa entrada de Ángeles! :D Creo que todos los lectores tenemos este tipo de inquietudes, ¿verdad? Joder, si alguien construyese semejante biblioteca, seguro que muchas personas donarían sus libros allí con su muerte. Estoy totalmente seguro. Me ha gustado mucho el relato, no se si se nota ^o^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Holden,
      Me alegra que te haya gustado el relato.

      Sí, leí esa entrada y los comentarios que se suscitaron y fueron los que me inspiraron la historia, ese pensar qué hacer con los libros y al final regalarlos a las personas que se quieren y a otras que los sabrán disfrutar como los niños.

      Alfredo y el club de los lectores muertos surgieron así, con esa generosidad hacía sus libros y hacía aquellos a los que se quiere, esos regalos que siempre están ahí, un regalo de amor.

      Un abrazo

      Eliminar
  44. ¡Qué preciosidad de lectura nos regalas, Conxita, con tu relato, GRACIAS, así con mayúsculas! Esta es una de esas entradas que a la hora de comentar no me resulta nada sencillo, porque todavía siento un gran nudo en la garganta y la emoción me impide centrarme en la idea que quiero transmitirte y es sencillamente admiración, porque también como profesora de lengua y literatura me siento identificada con Elsa, con todo ese amor y respeto a los libros y a ese ser extraordinario: Alfredo, capaz de dejarla lo mejor de él, su vida a través de sus libros.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti Estrella por leerlo y por esos comentarios tan bonitos que dedicas a mis letras.
      Me alegra haber sido capaz de emocionarte, aunque eso es más mérito tuyo que mio, por tu delicada sensibilidad, amor y respeto a los libros.

      Estoy contigo en que los actos de Alfredo son preciosos haciendo ese gran regalo.

      Un saludo y feliz fin de semana.

      Eliminar
  45. The tax season has arrived, protect yourself against identity theft.

    ResponderEliminar

Mil gracias por tu comentario.
Conxita

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... !--Inicio Ley cookies PdB-->