10 de diciembre de 2017

Como cada día




Como cada día y a la misma hora acabaron su paseo en las escaleras del parque, Manolo, Athos, Portos, Aramis y Dartagnan miraban pasar a la gente, de tanto en tanto alguna carantoña o una chuchería y seguían mirando. Dartagnan era el más joven y a veces no contenía sus impulsos cuando las palomas se acercaban pero el desinterés de los otros apagaba sus ansias.

Manolo era el director de esa pequeña orquesta de soledades, decidía el cómo y el cuándo y en ordenada secuencia todos ejecutaban los mismos movimientos. Antes de que el reloj tocara la media, se levantaban como accionados por un resorte y se alejaban con pasos lentos. Sin palabras. Sin sonidos. Solo el paso del tiempo.

A Manolo siempre le sorprendía la soledad que lo golpeaba al cruzar el zaguán. Una mirada a los chicos lo hacía seguir, ellos lo necesitaban. Cada vez le dolía más la espalda, sus huesos crujían y se encorvaba como si llevara una pesada losa sobre sus hombros.

Se acercaron hacía la cocina, era el momento de la merienda y a Manolo le gustaba que se sintieran especiales. Solo se escuchaban sus babuchas deslizándose de un lado a otro. ¡A ver cuándo tiras esas zapatillas! 

Sus miradas fijas en él.

—Este es para Portos, las galletas redondas que te gustan. Athos para ti remojadas, pobrecito mío estás casi tan viejo como yo. Aramis, aquí tienes tus palitos. ¿Te gustan, eh precioso? Sí, lo sé. A ti Dartagnan te gustan todas. ¡Glotón! ya te pondré más. Eres como Carpanta*,siempre tienes hambre.

Sabía que a ella su aspecto, desganado y hasta un poco sucio, la hubiera preocupado. No, no era solo eso, no se lo hubiera permitido. Lo habría obligado a cambiarse y a pasar por la ducha refunfuñando sin parar pero ahora nadie se preocupaba de su aspecto.
Sus últimos vecinos conocidos hacía mucho que habían dejado la casa, incapaces de seguir resistiendo a lo inevitable. Ya solo eran tres los inquilinos que malvivían entre okupas y traficantes. La inmobiliaria dejaba hacer, cuando se marcharan asqueados renovarían la finca con nuevos vecinos y cuotas elevadas. Manolo tenía mucha paciencia y nadie, ni a dónde ir.

Miró a sus compañeros, ninguno estaba lustroso ni bien peinado pero eso qué importaba. ¡Ella ya no estaba!

Manolo acarició la cabeza de Dartagnan, era el más joven y quizás el que más la extrañaba. Se mentía, todos lo hacían. Margarita hacía dos largos años que se había ido aunque seguía allí en ese tapete amarillento encima de la televisión o en las figuritas que pintaba a mano o en su ropa que seguía esperando una decisión en su armario.
Manolo a veces sentía que la vida se había suspendido y que transitaba de un espacio a otro sin motivo ni ganas. Nada ni nadie haría que ella volviera y sin ella todo parecía haber perdido el sentido.

Un ruido en la galería los sobresaltó y desató un concierto de ladridos. Manolo con el alboroto acabó perdiendo una babucha y medio descalzo se dirigió a la galería.

¡Qué habrían tirado esa vez!

Sus ojos viejos no veían bien. Después de la última fiesta, los de arriba, habían roto la bombilla que le quedaba y su esqueleto de filamentos seguía allí.

Un pequeño bulto se arrastraba con dificultad. Acercó sus manazas y un zarpazo diminuto lo hizo sonreír.

—No tengas miedo.

Con ternura lo cogió, a su alrededor los mosqueteros olfateaban nerviosos. Dartagnan como siempre era el más escandaloso.

—Basta, el pequeño nos necesita.

Lo llevó al baño agarrado a su gastado jersey mientras buscaba para curarlo.

—¿Qué te han hecho chiquitín?

El animal estaba lleno de cortes y golpes que curó sin preocuparse de sus arañazos mientras el animal intentaba escabullirse.
Cuando acabó fueron a la cocina donde calentó leche y disolvió un par de galletas. Consiguió que el animal lo probara y entonces los cinco sí se alejaron. Cada uno se acomodó en su lugar favorito y la pantalla azulada iluminó la sala. Athos y Portos rivalizaron para buscar sus caricias.

Una pequeña figura apareció en el umbral y todos los ojos se fijaron en ella. Se acercó con pasos vacilantes y el lomo erizado. Lenta. Tropezó. Se cayó. Se levantó. Manolo echó una ojeada de advertencia a los perros. El gatito se arrastró hasta sus pies y pareció agotar sus fuerzas para saltar al sofá tensando la inquietud resignada de los otros. 
El felino lo miró mientras se acomodaba en su panza ajeno a la tensión que provocaba, Manolo lo acarició.

—Chicos, dar la bienvenida a Gato.

Los mosqueteros se acercaron, indiferentes a los bufidos del felino. Manolo repartió caricias y chucherías y una suave reprimenda para Gato.

Mañana sería otro día.



*Carpanta: Personaje de cómic creado por Escobar aparecido en la revista Pulgarcito en 1947. Era un hombre que vivía en la postguerra española y su único objetivo en todas las historietas era calmar el hambre y su empeño resultaba constantemente frustrado. Su nombre procede de la voz coloquial de "carpanta", que significa, según el Diccionario de la lengua española, "hambre violenta". 


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159 comentarios :

  1. Hola Conxita, que dulzura de relato, para relamerse los ojos leyéndolo una y otra vez...
    Gracias, pasa buen día, besos felinos..

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    1. Gracias Don Vito por esas palabras tan bonitas.

      Me alegra que te haya gustado.

      Te deseo también un fantástico día y una mejor semana.

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  2. Ha sido una delicia para mí leer esta tierna historia. En especial por el tono casi musical del relato que va llevando al lector de la mano, con increíble justeza y sobriedad. Suelo considerar, cuando repaso tus textos, Conxita, que me fascina el rigor que tienes para contar. Nunca una palabra de más, pero tampoco una de menos. Y vaya que eso es difícil en este oficio de juntar palabras para que otro las lea. Con respecto a la historia en sí misma, creo que has manejado con maestría (con una, si se quiere, "medida" maestría psicológica) las tribulaciones de ese hombre solitario y de sus perros. Excelente el final y la dicotomía de la aparición del gato. Creo que tiene mucho de poético. Has hecho un gran trabajo. Un beso, y pasa una bella semana que la vida es corta.

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    1. Deliciosas son tus palabras Nestor y muy generosas con mis letras, te lo agradezco de corazón.

      La soledad especialmente la no buscada puede resultar muy triste, mi Manolo ha buscado a esos compañeros que le ayudan a hacer más llevadera la ausencia de sus personas queridas. Y es que los animales pueden hacer mucho por hacer menos dura la soledad.

      Este relato está inspirado precisamente en ese hombre de la fotografía y sus cuatro perros (aunque en la foto solo se ve a dos). No sé quién es, ni cómo se llama ni cuál es su historia pero sí que cada día a la misma hora está en el parque con sus mosqueteros porque los nombres de los perros es lo único real del relato.

      Me alegra que te haya gustado.

      Feliz semana también para ti, y como dice un gran amigo mio. la vida son dos días y uno ya lo tenemos medio gastado, así que a seguir disfrutando.

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  3. Qué ternura, Conxita. Lo he leído con una sonrisa en los labios y un nudo en la garganta. Has hecho de la soledad de la vejez una historia preciosa. Un beso y mis felicitaciones

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    1. Muchísimas gracias Ana y es que es tan dura la soledad no buscada, especialmente en aquellas personas más mayores y vulnerables.

      Al menos el protagonista de mi relato ha encontrado en esos fieles animales una ayuda para sobrellevar sus días y en su corazón siempre hay espacio para otros.

      Un beso enorme y que tengas una gran semana.

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  4. Precioso y tierno relato Conxita, conmovedor de principio a fin. La soledad que envuelve a las personas cuando su compañera o compañero se han ido, el sinsentido que cobra la vida y que en este relato se ve compensado por la entrañable compañía de unos fieles compañeros de vida como son estos encantadores "mosqueteros".
    Felicidades querida amiga por tu bien y buen hacer.
    Que tengas una bonita tarde.
    Besos y abrazos miles!!!

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    1. Hola Marina.

      Produce mucha tristeza ver lo desamparados y solos que se quedan los miembros de esas parejas que llevan tantísimos años compartiendo la vida al perder a ese compañero o compañera, a ese amigo, a la persona querida con la que han compartido la vida.

      La compañía fiel y desinteresada de los perros o de cualquier animal de compañía, ayuda y mucho a hacer más llevadera esa soledad aunque no se olvide a la persona que falta.

      A veces viendo pasear a dueños y mascotas hasta se parecen, caminan al mismo paso, pueden ser afables o huraños, les gustan los extraños o los rehuyen y hasta casi se parecen físicamente, esto puede parecer exagerado pero a veces sí que se parecen jajaja.

      Muchísimas gracias por tus dulces palabras conmigo.

      Feliz semana y un enorme beso.

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    1. Muchas gracias Rocío me alegra mucho que te lo haya parecido.

      Son situaciones que producen mucha tristeza y ver el cariño de mi Manolo y sus mosqueteros es de aquellas cosas que te emocionan. He comentado que aunque el relato no ese real sí está inspirado en una persona solitaria que veo cada día paseando en el parque con sus mosqueteros, porque los nombres de los perros sí son reales.

      Besos y feliz semana

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  6. Muy tierno Conxita, y con tu relato encontramos el verdadero significado a la expresión animal de compañía. Y es que sin esos dulces compañeros de viaje, la vida de este hombre sería mucho más difícil, solitaria y descorazonadora. Un ejemplo de otras vidas narrado con mucha naturalidad y a la vez con unas seductoras letras.
    Besos y feliz domingo.

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    1. Gracias Miguel, cierto que en este relato y en este caso los mosqueteros hacen honor a esa expresión, ayudan a sobrellevar al protagonista esa soledad no buscada que tanto le pesa y mientras otros lo necesiten, él se siente menos solo.
      Creo que los animales con su generosidad hacen mucho bien, especialmente en situaciones como las del protagonista, ayudan a mantener la cotidianidad, obligan a Manolo a salir a pasear, a preocuparse de qué coman y estén bien cuidados y ellos también lo cuidan a él.

      Besos y que tengas un feliz domingo y una mejor semana.

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  7. Un relato entretenido y enternecedor... Así son algunas páginas en las vidas de tantos!

    Fuerte abrazo, Conxita.

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    1. Así son algunas páginas en las vidas tienes toda la razón y algunos pueden poner a mosqueteros en sus vidas ayudándolos a sobrellevar esa soledad no buscada ni querida.

      Gracias por tus palabras Ernesto.

      Besos y feliz semana

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  8. Triste y tierno a partes iguales. El paso del tiempo no perdona.

    Un abrazo...

    Por cierto, me encantaba Carpanta.

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    1. Gracias David, como dices el paso del tiempo es incuestionable y desde luego no perdona ni respeta a nada ni a nadie.

      Esa referencia a Carpanta es un guiño a un perro que tuve en casa de chiquitina, que adoptó y bautizó mi padre porque siempre tenía hambre como el protagonista de las historietas y se convirtió en una expresión bastante habitual en casa. Y a mí también me gustaba ese ingenioso aunque poco suertudo Carpanta.

      Un abrazo y feliz semana.

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  9. Me ha parecido entrar en Navidades, pero no con un relato ñono, sino muy bonito y entrañable.
    Besos.

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    1. Me alegro que no haya resultado ñoño, gracias por decírmelo Macondo y es que Manolo y sus mosqueteros a mi me parecen también muy entrañables. Mira me conmueven estas personas así de sencillas y generosas, que llevan su soledad de la mejor manera que pueden.

      Besos y feliz semana

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  10. Qué preciosa historia, Conxita. Cómo entiendo a Manolo. No por mí, sino por mi padre, que aunque nos tiene a todos a su lado todavía, da gusto verlo con sus canarios (e incluso extrañando aún a Darkm el bretón que murió).
    Por desgracia tu protagonista carece de compañía "humana", pero no le falta el calor y el cariño que le proporcionan esos "mosqueteros".

    Muy pero que muy bien recreado lo que cuentas, el título ya lo dice todo.

    ¡Un beset gegant, solet!

    ¡

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    1. Me alegra que te haya gustado Chelo, qué tierna esa imagen de tu padre y sus canarios, precioso y seguro que lo extraña, se hacen querer mucho.

      Mi protagonista solo tiene a sus mosqueteros y eso es muy triste pero al menos los tiene a ellos y a todos los que va adoptando, que seguro le proporcionan muchas alegrías en esta última etapa de la vida.

      Los animales dan mucho amor, son siempre fieles y hacen mucho por sus dueños, por eso me parece terrible la gente que los maltrata y los trata como juguetes o los abandona. De hecho en muchos trastornos el trato con los animales mejora y mucho la situación de las personas enfermas, por algo será.
      Con frecuencia, coincido en el bus con un chico invidente y el cariño con el que trata a su perra lazarillo a mi siempre me emociona, es tan bonito mirarlos, él siempre es cariñoso y considerado con ella, un ejemplo precioso.

      Un petonet i bona setmana reina

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  11. Un estupendo relato Conxita. Has retratado perfectamente la soledad de muchos ancianos y la inestimable compañía de los perros que consiguen darle un motivo para seguir, lo has hecho sin dramatismos, de forma sencilla, con ternura.
    Besos

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    1. Muchas gracias Ambar.

      Desgraciadamente la soledad no buscada es muy habitual en la vejez. A mi me produce mucha tristeza esas parejas de tantos años en los que uno de los miembros falta y la vulnerabilidad en la que queda el otro, su tristeza, su fragilidad y ese echar de menos al que se fue como le pasa al protagonista.

      Mi Manolo ha conseguido a través de sus perros construirse una rutina para ir más o menos viviendo y seguir repartiendo todo el amor que tiene.

      Me alegra que te haya gustado.

      Besos y feliz semana.

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  12. Estamos abandonando a los ancianos, a los pobres, a los marginados...
    No merecemos el nombre de humanos.

    Suerte que algunos tienen animales... mucho mejor animales que la mayoría de humanos.

    Besos.

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    1. Hola Xavi desgraciadamente tienes razón, los ancianos, los pobres, los marginados... parecen sobrar.

      Produce mucha tristeza cuando se ve a tantas personas mayores solas, al menos mi protagonista tiene a sus animales, ellos seguro que nunca lo dejaran solo ni lo dañaran.

      Los animales no son crueles ni dañan por divertimento, son fieles amigos y cuidan a los que los cuidan, quizás deberíamos aprender de ellos mucho más.

      Por cierto, no he podido dejarte ningún comentario en el blog. He visto que tienes restringidos los comentarios. Espero que no hayas tenido "problemas" con visitantes de esos metomentodo.

      Besos y que tengas una buena semana.

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  13. Tierno relato de generosidad desde la nada, de cariño en estado puro, de bondad y aceptación. Cuántos seres hay en el mundo como este hombre y no salen en los noticieros... me pregunto si nuestra sociedad sería diferente si leyéramos más más historias como esta. Abrazos.

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    1. Hola Maru hay mucha gente buena y generosa que ni es noticia ni se les presta atención y son las que reconcilian con el género humano delante del egoísmo, la insolidaridad, el materialismo... hay personas que saben valorar lo que realmente importa y regalar amor y estima a aquellos a los que tienen cerca.

      Gracias por tus bonitas palabras.

      Abrazos

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  14. Preciosa y conmovedora historia, Conxita. La generosidad de corazón, la capacidad de repartir cariño, no van de la mano de la riqueza económica. A tu protagonista humano puede que le falte ésta última, pero va muy sobrado de las primeras.

    Me encanta cómo nos haces reflexionar siempre con tus historias. En este caso sobre la vejez, la soledad, el abandono que sufren muchos mayores. Son temas duros de candente actualidad que tú has tratado con gran sutilidad y elegancia, ¡enhorabuena! :))

    Un beso grande.

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    1. Tal y como dices Julia mi protagonista es grande repartiendo amor y personas como él dicen mucho de la capacidad del ser humano para ser generoso, altruista y repartir amor. Menos mal que hay Manolos.

      La soledad no buscada es muy dura y especialmente en la vejez cuando fallan las fuerzas y cuando más se necesita a otros. En las grandes ciudades es especialmente dura esta soledad. Creo que en las ciudades más chiquitas o en los pueblos cuidan mejor a sus mayores, la ciudad y una gran ciudad es un espacio muy cruel también para ellos. Es un tema preocupante porque cada vez somos una sociedad más envejecida y que no cuida suficientemente a sus mayores.

      Gracias por tus bonitas palabras.

      Besos

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  15. Pura ternura. Me ha encantado lo de la "pequeña orquesta de soledades".

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    1. Hola Marta muchas gracias por tus palabras.

      Me alegra que te haya gustado y es que esos seres solitarios van al ritmo que marca su director.

      Besos

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  16. Una historia de soledad pero al mismo tiempo equilibrada por la compañía de esos cuatro canes mosqueteros, que aunque gruñan o se peleen por la comida, son la razón de vivir del protagonista, ese anciano tan cariñoso con los animales.
    Estoy de acuerdo también con algunos compañeros que te comentan que además contiene una buena dosis de poesía, de ahí que conecte más con nuestra parte emocional, que la racional.
    ¡Felicidades, Conxita, por crear esta historia tan conmovedora!
    Un besazo enorme y buen inicio de semana!!!

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    1. Estrella tal y como dices esos animales son la razón de seguir con su día a día, el anciano los ha convertido en su familia y es que la soledad, esa forzada por la ausencia de su compañera y quizás de hijos, tiene tendencia a invadirlo todo y hacer la vida muy triste.

      Me alegra que conecte con esa parte más emocional porque a mi me gusta que la lectura igual que la escritura me haga sentir e intentar transmitir esa emoción que imagino en Manolo y en su peculiar familia.

      Disculpa la tardanza en contestar pero estos días no tempo mucho tiempo libre para ponerme en el blog. Te agradezco tus palabras siempre dulces conmigo.

      Besos y feliz semana

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  17. Una historia triste y emotiva, tan bien llevada que se hace entretenida y algo familiar, pues en cada barrio y como cada dia transitan nuestros ancianos en soledad, tratando de aliviar sus ausencias, nostalgias y limitaciones y humanas.

    Por suerte hay una razon de existir mientras estemos respirando.

    Hermoso y cruda realidad a la vez Conxita

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    1. Hola Harolina es que la soledad no buscada, que llega cuando no se quiere es muy triste y dolorosa. Hay muchas parejas de ancianos que han pasado toda su vida juntos que cuando se marcha uno de los miembros, no tardan en seguirlos. Retomar la vida sin la persona, sin la compañera o compañero con los que has vivido la vida es muy duro.

      Hay un Manolo o una Manolita en muchos barrios y a veces pienso en que las grandes ciudades esta soledad es aún más dura, todo es más deshumanizado y poco se sabe de aquellos que viven al lado.

      Mi protagonista tiene mucho amor por repartir y lo distribuye entre esos fieles amigos a los que siempre tiene a su lado.

      Muchas gracias por tus palabras, un beso enorme y feliz semana.

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  18. Yo tuve un gato persa que estuvo conmigo durante los dieciocho años de su vida, y su nombre era... Gato. Sí, el mismo que eligió Manolo para su amiguito felino. Pero antes de Gato, tuve a mi perrilla Lasi (jaja, así como suena, no fui muy original :) que me acompañó durante doce años. Han sido fundamentales para mí.

    Está claro que nada ni nadie podrá devolverle a Manolo su compañera, llenar esa ausencia, pero el afecto que le llega de sus animales es vital para no claudicar, ante el reto de seguir adelante sin su mujer.

    Hoy, en un mundo de tantas cosas falsas, la mirada limpia y agradecida de un perro resulta de una autenticidad conmovedora.

    Por cierto, como ya te han comentado, también me encanta eso de "pequeña orquesta de soledades", me parece una conjunción de palabras brillante, con una carga expresiva muy potente.
    Pues sí, Conxita, se nota que observas con ojos de... Gato :)

    Un abrazo amiga, y gracias por compartir tu talento y sensibilidad.

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    1. ¡Vaya casualidad Paco!
      Aunque yo soy más de perros me parecen preciosos los gatos, especialmente cuando son pequeñitos me parecen tan tiernos. Me gusta su mirada, sus movimientos, su elegancia y esa independencia que siempre parecen mostrar. Siempre había creído que eran menos cariñosos que los perros pero ya hace bastante tiempo que me sacaron de esa falsa creencia y aprendí que como todo en esta vida...depende del animal.

      Como bien dices nada va a sustituir la ausencia de la compañera pero al menos ocuparse de sus mosqueteros le ayuda a hacer más llevadera la soledad y es que los animales hacen mucha compañía.

      Estoy contigo en que esa mirada de un perro conmueve, hay tanta sinceridad y fidelidad, no consigo entender cómo puede haber personas que sean capaces de maltratarlos o abandonarlos.

      Gracias, me alegra que esa expresión te haya gustado porque es realmente lo que sentía que eran.

      Me gusta mucho observar y desde luego es verdad que la mirada de un gato es muy penetrante, ya me gustaría que no se me escapara nada jajaja. A mi me gusta observar a la gente, sí me parece muy interesante y me encanta jugar a imaginar vidas.

      En el caso de Manolo que no tengo ni idea de cómo se llama, me conmueven sus rutinas, su cariño hacía sus animales y su inmensa soledad.

      Gracias por tus bonitas palabras Paco, feliz semana.

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  19. Relatos como este, creados y leídos en estas fechas (próximas a fin de año), tienen una carga emotiva especial. Y de esa forma nos llegas al corazón, Conxita.

    Saludos salados.

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    1. No lo había pensado Julio David pero tienes razón, en estas fechas todo parece que nos conmueve un poquitin más y ojalá lo hiciéramos siempre pero como eso no siempre pasa, al menos que la navidad nos toque un poquito y nos haga más solidarios, más comprensivos y un poco mejores personas.

      Me alegra haber llegado al corazón con Manolo y los mosqueteros.

      Saludos salados y feliz semana

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  20. Qué triste es la soledad de la vejez. Pero un alma buena como la suya, encuentra su recompensa en sus queridos animales de compañía que ya lo son todo para él. Dice que tener una mascota aligera el estrés y hasta sana la melancolía.
    Has pintado una nítida y fiel estampa de la situación de muchas personas que, en la vejez, malviven al borde de la exclusión social con la única compañía de sus amados animales, los únicos seres agradecidos y complacientes.
    Un abrazo.

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    1. ¡Qué triste es la soledad de la vejez!

      Muy triste Josep Ma, al menos Manolo ha encontrado en estos animales la familia que le está faltando y es cierto que cada vez más personas malviven con pensiones infames y con la única compañía de algún animalito.

      Los animales pueden ayudar y mucho a estas personas que están tan solas, de alguna manera los obligan a salir, a pasear, a preocuparse de otros, a hablar... en lugar de quedarse en casa viendo pasar las horas.

      Hace un tiempo vi un reportaje que me pareció precioso de unos abuelitos que estaban en una residencia que compartía espacio con una guardería y era tan bonito ver la alegría de los ancianos y también de los niños.

      Un abrazo y feliz semana

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  21. Muero de amor. Es muy triste llegar a mayor solo pero él no lo está, los mosqueteros y Gato le acompañan.
    Besos y gracias pro un relato tan tierno.

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    1. Hola Gema qué bonitas palabras, muchas gracias.

      Es muy triste llegar a la vejez completamente solo, mucho, pero al menos él ha conseguido rodearse de cariño de esos fieles compañeros, que le alivian un poco el día a día.

      Besos y feliz semana

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  22. Triste dulzura la que nos dejas como recordatorio de la soledad de muchos viejos. En estas fechas en las que damos comienzo a la navidad y las fiestas familiares; vemos el desamparo de tantos seres que perdieron a sus parejas de toda la vida, ancianos sin hijos, o con hijos que los ignoran en sus necesidades. Y como siempre las instituciones que habitualmente miran para otro lado sin importarles el lado humano y la indefensión de estos ciudadanos de tercera.
    Besos, amiga.

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    1. Es lo que comentaba Julio David que justo en estas fechas parece que aun es más impactante esa soledad de aquellos que no la han buscado, cierto Francisco y también que una mirada sensible como la tuya no está en todos los ojos.

      Dan mucha penita esas personas que están tan solas.

      En Barcelona hay un programa para acompañar a estas personas mayores que están solas, hay una serie de voluntarios que van a hacerles compañía algunos días a la semana y que el día de navidad incluso organizan una comida para que no lo pasen solo y en verano organizan "colonias" para ellos.

      Las instituciones muchas veces no dan la talla y son las asociaciones de voluntarios los que obligan a "ver" un problema que existe como en este caso, que es especialmente grave en las grandes ciudades.

      Un beso y feliz semana

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  23. Buen relato! Los ancianos, los pobres, los desamparados, sobran en una sociedad en que todo está distribuido y catalogado, menos los marginados.
    Besos.

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    1. Hola Alfred pues va siendo hora que empecemos a cuidar a nuestros mayores, teniendo claro que somos una sociedad cada vez más envejecida y en la que cada vez parece que habrán más personas mayores, o empezamos a cambiar las cosas o todos tenemos un problema.

      Muchas gracias por tus palabras.

      Besos y feliz semana

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  24. Para la Navidad que ya está en puertas tu bonito y tierno relato le va como anillo al dedo. Transmites con mucha dulzura la dureza existencial en la que vive Manolo. Los cuatro mosqueteros perrunos que lo acompañan tienen la suerte (?!) de haber topado con una milady que o mucho espabilan o los va a llevar a maltraer. Ya se sabe que perro ladrador, poco mordedor.
    Un beso

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    1. Hola Juan Carlos cierto que estamos ya casi en época navideña y es que este mes de diciembre siempre parece volar.

      Siempre me produce mucha tristeza esas parejas mayores que han estado toda la vida juntos y de repente tienen que aprender a vivir sin el otro, ¿cómo sobrellevarlo? Al menos Manolo tiene a sus mosqueteros y ellos tienen la suerte de haber encontrado en él a una persona cariñosa que aprecia su fidelidad y generosidad con él.

      No sé si es Milady pero desde luego Gato no se arruga ni siquiera ante los famosos mosqueteros.

      Un abrazo y que tengas una buena semana.

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  25. La soledad... La vejez... O la soledad y la vejez juntas. Margarita se ha llevado (sabiéndolo y sin poderlo remediar) la razón de ser de este pobre anciano, que llena las sombras del amor con la compañía de unos animales... Igual de solitarios. Es el círculo vicioso maldito e inexorable de la existencia. Da igual si estamos en un palacio o en una covacha, en la vejez siempre estaremos solos.

    Un relato tremendamente tierno, tremendamente dulce por ese amor que se transmite más allá de la muerte. Me ha encantado.

    Besos, Conxita, y... ¡¡¡Felices fiestas!!!

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    1. Hola Sara pobrecita Margarita, seguramente sabía lo solo que se quedaba su Manolo pero tampoco ha podido hacer nada y es que en esa etapa de la vida desgraciadamente se acumulan las pérdidas.
      Y sí la vejez nos iguala a todos aunque algunos viven con bastantes más estrecheces.

      En las grandes ciudades y con la presión inmobiliaria de nuevo en auge,(¿no aprendimos nada de la anterior burbuja?) a muchos mayores que tienen pisos con rentas antiguas los someten a todo tipo de "acosos" para que asqueados y desesperados dejen sus casas y se puedan actualizar las rentas con nuevos vecinos, parece que no todos recuerdan que por la vejez, en principio, muchos pasaremos.

      Me alegra que te haya gustado, es cierto que es ese amor más allá de la muerte, Manolo sigue pensando en su Margarita, siempre está con él y solo los perritos lo distraen un poco.

      Muchos besos querida Sara y que tengas unas muy felices fiestas.

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  26. Fíjate, he visto al anciano protagonista tan bien acompañado que el tema de la soledad me parecía secundaria. Los mosqueperros nos dan una lección moral aceptando a un animal diferente y compartiendo con él lo poco que tienen. Es mi moraleja, un poco de esa solidaridad tan necesaria en estos y en todos los tiempos.
    Un abrazo.

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    1. Es que tienes Gerardo una mirada muy sensible y generosa.

      Sí, sus mosqueteros nos dan una lección, aceptan lo diferente y conviven en paz como deberíamos hacer todos. Las diferencias enriquecen, no nos tienen que dar miedo. Así que me encanta tu moraleja que desde luego sí es muy necesaria.

      Los nombres de los perrillos son reales. El anciano es el que los ha bautizado así y a mi me pareció muy tierno y me quedé con que eran los protagonistas de la obra de Dumas y quizás eran los protagonistas de la serie de dibujos, que por cierto mientras escribo recuerdo la cancioncilla. Solo él lo sabe.

      Un abrazo y feliz semana

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  27. Muy tierno, Conxita. Menos mal que el protagonista puede aliviar su soledad con los perros. Muy bueno. Un beso.

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    1. Hola Ángeles, la gran suerte de algunas personas mayores es esa compañía desinteresada y leal de sus animales de compañía que consiguen hacer más llevaderas esas horas larguísimas y los obligan a mantener unas ciertas rutinas.

      Me alegra que te haya gustado.

      Besos

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  28. Que narración tan bella y tierna, cómo describes el mundo especial en el que viven los ancianos situándose casi al margen de todo. Una preciosidad.

    Un abrazo.

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    1. Laura ciertamente es un mundo especial en el que como bien dices muchas veces se van quedando al margen de todo, se aíslan y se los aísla y acaba pesando mucho esa soledad.

      Este anciano ha encontrado una nueva motivación y es cuidar de sus mosqueteros y también ahora del pequeño Gato. Necesita seguir sintiéndose útil y acompañado.

      Gracias por tus palabras.

      Un abrazo

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  29. Un relato de gran crudeza envuelto en la ternura de quien ya no encuentra sentido para la lucha sino en dar el amor a lo único que le queda como son esas mascotas. Has sabido mostrar la soledad de ese anciano y la crueldad de los seres de dos patas que pululan a su alrededor. Una historia conmovedora. Un abrazo!!

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    1. Como bien dices David sin esos animalitos seguramente no encontraría sentido a su vida, con ellos se siente bien y puede darles todo el amor que aún le queda.
      A mi me parece David que en muchos casos es indiferencia por los otros, tan preocupados por nosotros mismos que nada del resto del mundo importa. Hace un tiempo escuchaba a un chico joven que explicaba su experiencia en el voluntariado con personas sin techo y me impresionó cuando comentó que desde que había participado veía la lluvia de forma distinta, ahora le preocupaba dónde dormirían Rosa, Pedro, Juan o quién fuera y el frío y la humedad que sufrirían.

      Gracias por tus palabras.

      Un abrazo

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  30. Hola Conxita



    Dices que te has basado en el hombre de la foto y sus perros para escribir tu historia. Comprendo tu mente de escritora. Somos de los que, aquello que vemos, lo transformamos en relato, de los que inventamos la vida de una persona que viaja sentada junto a nosotros en el autobús, en base a su expresión, su vestimenta, aquello que le acompaña, etc. Pegamos retales de muchas vidas y les ponemos un rostro, un nombre, para hacerlos nuestros, para acercarnos a ellos.

    Los nombre de los perros me han recordado a aquella serie de dibujos que ponían en la tele, hace años, en la que, precisamente los tres mosqueteros de Dumas tomaban forma de can, y les llamaban “Mosqueperros”, ¿te acuerdas?... “Dartacan y los tres mosqueperros”, ja, ja

    En este caso has dado forma a una historia con dos aspectos unidos: por un lado, el de la soledad que tantas veces acompaña a los años próximos al fin de la vida y por otro, el de la relación que se establece entre los animales de compañía y su amo. Aspectos que van unidos, por necesidad, en múltiples ocasiones. Y tú lo has expresado con la sensibilidad a la que nos tienes acostumbrados. Me ha gustado el detalle del gatito, Simplemente “Gato” en tu historia. ¿Recuerdas qué animal hacía el papel de Milady en la serie?... Pregunta de Trivial

    Un placer leerte, como siempre. Besos

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    1. Lo entiendes perfectamente Isidoro, es como lo explicas. No puedes evitarlo y surgen las historias mientras observas, escuchas, miras... es esa mirada peculiar que te hace imaginar.
      Y sí a este hombre que me inspiró el relato lo veo con frecuencia, siempre a la misma hora y me produce tanta tristeza su mirada perdida y el cariño que siente por sus perros, les habla, les da golosinas pero su mirada es muy triste.
      No había caído en esa relación con la serie de dibujos, yo pensé en el libro de Dumas y que al anciano le gustaban los libros de aventuras. Y cuando otros compañeros y tú habéis comentado lo de los mosqueperros es cuando he caído, si hasta recuerdo la cancioncilla y la música.
      ¡¡¡Milady era una gata!!!

      A mi me emocionan esas historias de animales que siguen a sus amos hasta el fin de sus días y son capaces de auténticas proezas. Me estoy acordando de una película que me emocionó y me hizo llorar a mares y que estaba basada en una historia real de un perro apodado “Hachiko” que acompañaba y le daba la bienvenida de vuelta cada día a su amo y un día su rutina se ve rota, es impresionante la devoción y la lealtad de ese animal y es que nuestras mascotas nos dan tanto. La película se llamaba Siempre a tu lado.

      Gracias por tus palabras.

      Besos

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  31. Qué relato más agridulce has escrito Conxita.
    La humanidad de los perros, el amor por los animales de Manolo que palia, en parte, la otra ausencia. También sin decirlo hablas de su afición por la lectura, pues les puso a sus compañeros perrunos, los nombres de los aventureros, todos para uno y uno para todos. Creo que a “gato” aún” no lo ha bautizado porque está evaluando que tipo de nombre le va al felino. De todos conocen sus gustos, y a todos los atiende de manera personalizada. Manolo enternece ¡cuántos Manolos solitarios hay en éste mundo donde a los viejos se les arrincona como trastos inútil.
    Un cariñoso Beso Conxita.

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    1. Cierto Isabel es un relato agridulce, la soledad de Manolo es algo que está ahí como la de tantísimos ancianos que acaban sus días en soledades no queridas ni buscadas en una etapa de la vida en la que hay muchas perdidas.

      Me gusta que hayas visto esa afición por la lectura porque yo cuando me enteré de los nombres de los perros pensé que el anciano era un lector de libros de aventuras, me pareció tan tierno.

      Otros compañeros me han hecho ver que había una serie que fue muy popular que hablaba de los mosqueperros y que también le cuadraría mucho,sea lo que sea desde luego mi Manolo es un hombre original en los nombres de sus animalitos a los que cuida y mima.

      Es cierto es una persona muy tierna y sí hay demasiados Manolos arrinconados como inútiles y todos, en el mejor de los casos, llegaremos a ser viejos y eso parece que no se recuerda.

      Un beso enorme

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  32. Siempre tiendes a tratar temas sociales y muy de actualidad en tus cuentos, Conxita, y en esta ocasión nos acercas a la soledad de la vejez, esa soledad de un anciano que no tiene más compañía que la de sus perros que comparten con él la última etapa de su vida. Y nos hablas de la codicia de una sociedad donde los que más tienen se ceban con los más desfavorecidos, presas fáciles de la falta de escrúpulos. Un problema el de los deshaucios en este nuestro país sin parangón en el mundo occidental, vergüenza de una sociedad insensible. Por cierto la foto de portada le viene perfecta al relato. Un abrazo.

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    1. Hola Jorge supongo que eso es la mirada de cada escritor y a mi me interesa mucho lo que les pasa a las personas, eso que con demasiada frecuencia no vemos y mirarlas desde distintos puntos de vista, intentar entenderlas y nunca juzgarlas.

      El anciano de mi relato está muy solo y justo estas personas solas en muchos casos han sido víctimas de la especulación y de los desahucios como bien dices, no parece importar que se acaben quedando en la calle mientras se pueda especular con la vivienda que han ocupado, eso me indigna y supongo que por eso lo escribo.

      La foto es del anciano que me inspiró el relato, no sé cómo se llama ni qué vida hace, solo que lo encuentro en el parque cuando coincidimos a la misma hora, él sentado ahora en un banco, antes en las escaleras con sus cuatro perros que se llaman Athos, Porthos, Aramis y Dartagnan, sus nombres son lo único real del relato y una mirada perdida que siempre me entristece por lo solo que me parece que está, pero puede ser mi percepción porque soy escritora y cualquier cosa hace que se me dispare la imaginación y escriba una historia.

      Un abrazo

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  33. Ahí están. Ahí estamos... mañana.

    No tenemos tiempo para dedicárselo. ¡Qué gran labor realizan alguna asociaciones de voluntariado!

    Gracias por tu homenaje, Conxita, a su presente... y a nuestro futuro.

    Abrazos.

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    1. Cierto Ignacio ahí está y ahí estaremos y eso es lo que muchos olvidan cuando rechazan y marginan a la gente mayor como si fueran trastos inútiles. Valorar a nuestros mayores es valorarnos también nosotros mismos como sociedad.
      Y sí estoy contigo en que gracias a las asociaciones muchas de estas personas no padecen tanto la soledad y están atendidos en esta última etapa de su vida.

      Gracias a ti por tus palabras.

      Un abrazo

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  34. Qué relato tan tierno, Conxita. Ese viejito rodeado de animales y del amor que se profesan entre sí.
    Me ha parecido entrañable, además esa ausencia tan sentida de la compañera que se fue se palpa en cada movimiento que Manolo hace. Una preciosidad.
    Por cierto, me ha gustado mucho el contraste del nombre 'Manolo' entre los de los cuatro mosqueteros, ha sido muy bueno.
    Un besote grande, guapa.

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    1. Gracias paloma, el mérito de los nombres de los perrillos es del anciano porque se llaman así, me lo comentó una compañera que había escuchado cómo los llamaba y a partir de ahí salió la historia.

      Manolo está muy triste, mucho y aunque intenta seguir, echa de menos a cada instante a su compañera de vida y es que es muy duro esas parejas que han estado toda la vida juntos cuando uno de ellos se marcha, adaptarse a la ausencia es muy complicado. Mi prota lo intenta por sus animalitos pero ella sigue ahí y es ese amor aún después de que el otro ya no esté.

      Me alegra que te haya gustado.

      Besos

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  35. Que rico relato, mi querida Conxita, que el propio Alejandro Dumas apreciaría.

    Abrazo grande.

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    1. Qué bonito Ricardo, lo cierto es que sí pensé en Alejandro Dumas porque imaginé que el anciano era un lector de libros de aventuras y de ahí el nombre de sus animales.

      Me alegra que te haya gustado. Muchas gracias por decírmelo.

      Un abrazo mediterráneo

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  36. Cotxita, es una gozada de relato donde una situación de soledad del anciano, no es tan triste al tener la compañía de sus animales. Es un texto inmejorable. Un abrazo

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    1. Gracias Mamen me alegra que te haya gustado.

      Es difícil vivir en soledad cuando ni se la quiere ni se busca y llega porque la compañera de vida desaparece, pero el protagonista ha conseguido encontrar en sus animales una razón para seguir viviendo aunque ella no esté y tampoco la pueda olvidar.

      Un abrazo

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  37. Ay Conxita, qué bonita pintas la tristeza y que bien acompañada por los caninos mosqueteros y esa gatita, porque es gata, tiene que serlo. Guinda para un trocito de pastel viejo rodeado de nata bordada. Un abrazo grande

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    1. Bueno Emerencia gracias por ese bonito de la tristeza pero mi pobre protagonista no piensa lo mismo, es muy dura como sabes esa soledad no buscada no querida. Y vamos a dejar que sea Gata ¿por qué no?

      Uyyyy qué bonita tarta te ha quedado.

      Un abrazo

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  38. Ay, ay... La soledad y la tristeza, que "triste la tristeza"... Preciosas tus palabras, amiga... Me recordaste a mi amigo Carpanta, aquel personaje tan propio de la España del blanco y negro...

    Un abrazo

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    1. Ay, ay, ay... cierto Ildefonso, la soledad es muy triste.
      Y sí ese Carpanta a mi me recuerda a un perrito que tenía cuando era chiquita en casa, que comía a todas horas y mi padre le puso ese nombre recordando a ese personaje de la España del blanco y negro como poéticamente dices.

      Un abrazo

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  39. Un relato precioso y muy bien escrito. Te llega al corazón. Dan ganas de abrazarle a él y a sus incondicionales amigos. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Betty y bienvenida a este rincón de letras.
      Me alegra haber sido capaz de conmoverte y que tuvieras esas ganas de abrazarlo, ¡qué bien! Gracias por decírmelo, me encanta.

      Si te apetece volver a pasarte por Enredando con las letras me encantará comentar un ratito y saber tu opinión sobre mis relatos. Gracias por tu tiempo.

      Un abrazo

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  40. Un relato profundo, reflexivo y precioso.
    Y, sin duda, conmovedor.
    Te felicito.
    Un beso

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    1. Hola querida Amalia me alegra que te haya conmovido el relato, gracias de corazón por decírmelo y por esas palabras tan bonitas que dedicas a mis letras.

      Un beso enorme

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  41. Entrañable relato, lleno de afecto...
    Besos.

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    1. Muchas gracias Suni por tus palabras.

      Me alegra que te haya gustado el relato y sí lleno de afecto por esa persona generosa que es Manolo, capaz de ser generoso y entregado.

      Besos

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  42. La soledad que conlleva la vejez se hace mucho más llevadera con la compañía de esos seres tan especiales que no necesitan de las palabras para llenar los silencios.
    Más enternecedor aún es el hecho de que algunos de estos peludos tengan a sus espaldas la carga de la vejez, creando así un lazo de empatía con el dueño más fuerte.
    Ahora este nuevo felino se unirá a la particular rutina que siguen los demás, como cada día.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Hola Sofia la vejez cuando llega va acumulando perdidas y es especialmente triste esa desaparición de la compañera de toda una vida, porque muchos de estos mayores han vivido toda su existencia al lado de su compañera. Rehacer su vida sin él o ella es muy duro y transitan por la vida sin muchas ganas. Los animales de compañía ayudan a estas personas a mantener una cierta normalidad, los obligan a salir de casa, a preocuparse de alguien y a sentir que aún importan. Y sí, esos animalitos también envejecen como su propietario.

      Mis protagonistas acogen a aquellos que lo necesitan aunque sean distintos, como pasa con Gato y eso es algo que Manolo les ha enseñado muy bien.

      Un abrazo

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  43. Emotivo y precioso relato, Conxita.
    Los animales tienen un don y es que quieren sin reserva, sin intenciones, simplemente cuidan de su 'manada', yo soy una enamorada de ellos, así que con tu relato me has emocionado.
    Porque no te negaré que durante un momento sí que he percibido esa soledad del hombre, siendo mayor, con una vivienda y un entorno precario, pero luego una vez lo he terminado he sentido que no, no está solo. Está más rodeado y querido que muchos otros.
    Un beso enorme.

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    1. Me alegra que te haya gustado Irene.

      Los animales son generosos y fieles y han encontrado en el anciano al mejor compañero, le ayudan a sobrellevar esa soledad y los inconvenientes de una vida poco amable a la que a veces se somete a los más débiles en medio de la especulación inmobiliaria y de gentes a las que todo les da igual, excepto su bolsillo.
      Está solo porque ha perdido a su compañera de vida, a la que echa de menos pero sus mosqueteros lo ayudan a seguir.

      Besos y feliz fin de semana

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  44. Que sentido relato Conxita, esa soledad sobrevenida,... que uno no busca es la peor de las soledades y tú acabas de enseñarla de un modo desgarrador.

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    1. Cierto Norte, la peor de las soledades, muy dura y triste porque no es lo que se quiere y entonces esa soledad pesa mucho.
      La diferencia fundamental es ese poder elegir, Manolo no elige. Aquellos que buscan la soledad, la disfrutan y no les pesa porque es lo que quieren.

      Un abrazo y feliz fin de semana

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  45. Un retrato de la actualidad con todos los ingredientes: la soledad de los ancianos, la pérdida de la sensación de comunidad, los okupas, los especuladores... Al menos este anciano tiene a sus animales, que le dan compañía y un sentido a su existencia. No es poca cosa, no.

    Me ha gustado la imagen de Manolo perdiendo la babucha. Es muy graciosa y tierna a la vez y le da entidad al personaje.

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    1. Tal y como está el mundo, desde luego no es poca cosa Ángeles, esos animalitos hacen que Manolo se sienta necesario y de sentido a esta etapa de su vida sin su pareja.

      Me alegra que te haya gustado esa imagen, la imaginé con el alboroto de cuatro perros ladrando y moviéndose y la babucha en medio de ese lio de patas.

      Gracias por pasarte.

      Un abrazo y feliz fin de semana

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  46. Hola Conxita! Me ha encantado tu relato. Me parece muy original, dulce y tierno... y me ha recordado a una persona muy especial. Tu forma de escribir, por otro lado, es fantástica. Un saludo y gracias por este regalo de relato!

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    1. Hola Paula bienvenida, me alegra que te haya gustado el relato y si encima te ha recordado a una persona especial para ti aún me parece más bonito, eso sí ha sido un regalo, gracias por decírmelo.

      Si te apetece volver por Enredando con las letras ya sabes que me encantará saber tu opinión sobre los relatos.

      Gracias por tu amabilidad.

      Un saludo y que pases un fantástico fin de semana

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  47. Es un relato triste, de soledades, de compañías, de ternura.Es muy bonito y muy bien escrito.Un abrazo

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    1. Hola Betty sé muy bienvenida.

      Tienes razón que es un relato un tanto triste, de soledades y pérdidas y también como bien dices de ternura y compañía.
      El protagonista ha perdido a su compañera de vida pero ha encontrado en esos animales que lo acompañan algo de consuelo y fuerza para seguir.

      Un placer tenerte por Enredando con las letras. Si te apetece volver, me encantará saber tu opinión sobre mis relatos.

      Un abrazo y feliz fin de semana

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  48. Mira que soy dura jeje, pero este relato me ha llegado mi punto débil siempre es la gente mayor y este relato está lleno de sentimientos ;). Un besazo PD. Muy buena la referencia a pancarta me ha encantado leerlo y me ha parecido super curioso HAMBRE VIOLENTA, que bueno por favor...

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    1. Ya te imagino muy dura Natalia ;)
      Me alegra que te haya gustado y sí es que los niños y las personas mayores son mucho más vulnerables y toca cuidarlas.

      Sí yo también desconocía lo del hambre violenta, pero parece que ese es su significado.

      Un beso enorme guapísima

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  49. Tan tierno como desgarrador, Conxita, se me ha puesto la carne de gallina ante la descorazonadora situación del pobre Manolo, pero al mismo tiempo me alegro de que al menos disponga de una incomparable compañía, insuficiente para solventar su desastrosa situación, pero capaz de aliviar su amarga soledad. Enhorabuena. Besos

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    1. Hola Eva ciertamente lo es, el pobre Manolo no lo tiene fácil, a la soledad se le añade la especulación inmobiliaria y una situación económica complicada, como la que tienen tantísimos ancianos de este país, los cuales se encuentran después de estar toda la vida trabajando que apenas les alcanza para vivir. Injusto, mientras otros viajan en busines o se cambian al último modelo de iphone pagando todos. Terriblemente injusto y desequilibrado.

      Muchas gracias por tus palabras.

      Besos

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  50. Un texto lleno de ternura.....me encantan los gatos.......un gusto leerte......saludos

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    1. Muchas gracias Sandra y bienvenida a Enredando con las letras.

      Ya has leído que a Manolo le gusta cualquier animal que cree que lo necesita.

      Muchas gracias por tu amabilidad, si te apetece quedarte en el blog o volver de visita serás siempre muy bienvenida.

      Un saludo y que tengas un gran día.

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  51. Qué ternura de relato que has hecho, Conxita. Todavía me queda flotando delante de mis ojos, la soledad de Manolo, como una bruma suave tal como la caricia que les prodiga a sus mascotas.
    Es una historia conmovedora que solo puede salir de tu mano, porque tienes la habilidad de acertar en el modo de mostrar con cuidado los sentimientos de tus personajes.
    Un hermoso trabajo con un desarrollo tan bien tratado que emociona inevitablemente. Felicitaciones, Conxita.
    Ariel

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    1. Muchísimas gracias Ariel por tus cálidas palabras con mis letras. Me alegra mucho que te haya gustado. Es cierto que me interesa lo que sienten mis protas y supongo que es lo que intento transmitir.

      Este relato está inspirado en la ternura que me produce ver a ese anciano al que no conozco y a sus perros, lo solo que parece que está, el cariño con el que los trata y eso me lleva a escribir sobre la soledad y como aprende a sobrellevarla.

      Gracias como siempre por tu mirada literaria.

      Besos y que pases unas felices fiestas.

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    2. Te deseo mucha suerte en el concurso del tintero, he visto que has puesto el enlace ahí. Me pone muy contento que lo hayas presentado, es una hermosa historia y muy bien contada, como no podría ser menos.
      Conxita, te mando un beso, que pases una ¡Feliz Navidad! y que comiences un venturoso 2018.
      Ariel

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    3. Muchas gracias querido Ariel, pensaba publicar otro relato antes de acabar el mes pero como no sé si me dará tiempo porque aún lo tengo en revisión, me he decidido a presentar a Manolo y los mosqueteros.

      Muchas gracias por tus buenos deseos y espero que tú y los tuyos paséis unas muy felices fiestas y que el próximo año se cumplan todos tus deseos.
      Besos

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  52. Que maravilloso relato, he disfrutado de esta lectura.
    besos y felicidades!

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    1. Muchas gracias Karin me alegra que lo hayas disfrutado y haber conseguido transmitir la ternura que tiene ese entrañable Manolo de mi historia.

      Besos y que pases unas fantásticas fiestas.

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  53. Respuestas
    1. Muchísimas gracias querida Amalia por esos deseos.

      Feliz Navidad también para ti.

      Besos

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  54. Respuestas
    1. Muchas gracias Existe Sempre Un Lugar y bienvenido a este espacio de letras.

      Saludos y desearte una muy feliz navidad para ti y los tuyos.

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  55. Entrañable relato de animales, siempre fieles a sus amos, y regalándonos alegría y compañía, ejemplo para muchos seres humanos, donde todo se hace por puro interés.
    ¡Feliz Navidad! para ti y los tuyos.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias Manuel, ciertamente la fidelidad y generosidad de los animales es muy entrañable y al final se podría preguntar ¿quién cuida a quién? Ellos le permiten a Manolo seguir con su vida.

      Felices fiestas también para ti y los tuyos, un abrazo enorme.

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  56. Hola Conxita, guapa!
    Vengo a desearte unas felices navidades y un maravilloso 2018. Gracias por estar siempre. Desearía volver en unos meses si el trabajo me lo permite.
    Un beso grande.

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    1. ¡Qué alegría querida Celia!
      Espero que todo te vaya muy bien y muy prontito verte por aquí de nuevo.
      Besos enormes y te deseo de corazón unas muy felices fiestas.

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  57. Tu relato, sobretodo en éstas fiestas navideñas pone de manifiesto la terrible soledad del que son protagonistas diferentes personas con historias parecidas. Vagabundos o "sin techo", huérfanos, familias enfrentadas, desestructuradas, ancianos sin su otra "costilla". Me ha conmovido la historia que se trasluce del protagonista de éste magnífico texto.

    De niña también leía a Carpanta, lo que no sabía el significado de la palabra. Muchas gracias por comentar en mi blog, te deseo suerte en el "Tintero de Oro" promovido por el escritor David Rubio.

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    1. Hola Lola ciertamente la soledad no buscada es algo muy doloroso y parece que aún es más crudo en unas fechas en las que se busca el amor y la compañía de las familias.

      Son muchos los que lo han perdido todo y transitan por calles de grandes ciudades cargados con todos sus enseres o como mi protagonista lucha con esa soledad atroz que le ha dejado la perdida de su compañera de vida, encontrar a otros que lo necesiten y seguir viviendo.

      Carpanta era el nombre que mi padre le puso a un perrillo que nosotros teníamos porque siempre tenía hambre y venía de ese cómic que entonces se leía.

      Muchas gracias a ti por pasarte, te deseo unas felices fiestas Lola y un mejor año 2018.

      Gracias por tus buenos deseos respecto al concurso.

      Besos

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  58. Conxita, en los comentarios que anteceden al mío ya lo han dicho todo.
    Solo puedo darte las gracias por escribir algo tan tierno, tan real y tan hermoso.
    Un abrazo muy fuerte.

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    1. Hola Ana muchas gracias a ti por tu visita y tu comentario.

      Me alegra mucho que te haya gustado.

      Un abrazo y si te apetece volver por este rincón de letras ya sabes que me encanta saber vuestras opiniones.

      ¡¡Feliz Navidad!!

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  59. Tierno y conmovedor, me ha gustado mucho. Tengo una especial debilidad por la gente mayor, y me he emocionado leyendo este relato que has escrito. Qué bien , qué compañía tan necesaria la de los animales, sin ellos sobrellevar la soledad sería mucho más difícil.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias Mer mer por tus palabras.
      Es cierto que las personas mayores como los niños despiertan mucha ternura. Los animales, esos fieles y desinteresados compañeros, que alivian esa soledad no buscada.

      Me alegra que te haya gustado.

      Si te apetece me encantará tenerte de vuelta en este espacio de letras.

      ¡¡¡Feliz Navidad!!!

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    2. Por supuesto que me quedo por aquí leyéndote, ha sido un placer descubrir este rincón donde tan bien y con tanto gusto enredas las letras de tus escritos.

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    3. Perfecto Mer mer como puedes ver me gusta mucho intercambiar opiniones con todas las personas que me visitan, gracias por acercarte hasta aquí.
      Felices fiestas

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  60. No sé cómo se me había escapado esta entrada. Precioso relato que los que tenemos mascotas (yo tengo a mi gato) entendemos de maravilla. la compañía que hacen, el amor que dan sin pedir nada a cambio y, a veces, sin que sea merecido, su inexplicable entendimiento de lo que les rodea... los malos rollos de los que te salvan.
    Muy hermoso.
    Un beso.

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    1. Es fácil que se escapen mujer, somos muchos publicando. Gracias Rosa por tus palabras.

      Es cierto que los animales dan sin pedir nada a cambio, esa fidelidad, ese amor desinteresado, el cariño que siempre encuentras en ello...Todo eso y mucho más es lo que nos aportan las mascotas.

      Hace unos días, una amiga me comentaba que cuando llegaba a casa, siempre, el primero que la saludaba era su perrito, que se volvía loco de contento y es que es así, ellos son así, generosos, francos, desinteresados, amorosos.

      Un beso enorme querida Rosa

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  61. Yo diría Mejor que cada día.
    Siempre hay lugar para uno más, aunque sea distinto, cuando hay amor para dar.
    Hermoso cuento.
    Saludos.

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    1. Cuanta verdad tienen tus palabras Raúl, cuando hay amor para dar siempre cabe uno más, lo importante es tener esa generosidad y ganas de repartir amor que tiene el Manolo de la historia, un hombre que no se rinde y sigue dando amor.

      Me alegra que te haya gustado.

      Un saludo

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  62. Hola Conxita, una historia que sobrecoge. Has pincelado la soledad que viven, no por propia decisión, sino porque la vida así lo ha dispuesto, muchas personas mayores. Me produce sentimientos de tristeza. El modo en que lo narras, es muy visual, se viven las escenas. Por otro lado refleja el cariño incondicional de los animales. Un abrazo y Feliz Año nuevo.

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    1. Gracias Mirta.
      Justo ahora he visto el mensaje que dejaste sobre mi comentario, te agradezco que me lo comentaras. No sé qué pudo pasar pero sí que otros compañeros se han quejado en repetidas ocasiones en que hay bastantes problemas con los comentarios en Google+ y en blogger.

      Es verdad que Manolo no hubiera elegido para sí esa soledad impuesta, pero con la edad hay cada vez más ausencias no escogidas ni deseadas o como tú tan bien escribes porque la vida así lo ha dispuesto. El pobre anciano se siente solo pero ha encontrado en los animales un alivio a esa soledad y en su corazón hay mucho sitio para acoger y dar amor a aquellos que lo necesitan. Y sí, si algo hay incondicional es el amor de esos animales de compañía que nada piden y siempre están ahí.

      Un abrazo y muy feliz año 2018.

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  63. Reflejas con una dulzura exquisita una estampa de soledad dramática, pero sin caer en la sensiblería. Felicidades, Conxita. Y suerte!

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    1. Hola Sara muchas gracias por tu comentario y bienvenida a Enredando con las letras.
      Me alegra que te haya gustado.

      La soledad no buscada nunca es agradable porque no es lo que se quiere y me parece especialmente triste en aquellas personas más vulnerables como son los ancianos.

      Mucha suerte a ti también.

      Saludos

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  64. Me alegra de que este estupendo trabajo concurse en Tintero de Oro.
    Feliz 2018 Conxita
    Muchos besos

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    1. Gracias Tara por tus palabras.
      Te deseo lo mejor para este año que está a punto de empezar.
      Besos

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  65. Hola Conxita,
    !Un encantador y que ternura de relato!
    Amo los animales, misma razón por la cual quede encantada con tu magnifico relato.
    !Suerte en el concurso y feliz año!

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    1. Hola Yessi kan, me alegra que te haya gustado.

      Mi protagonista tiene la suerte de compartir su tiempo con esos animales fieles, que no piden nada a cambio y siempre están apoyando a sus dueños.

      Feliz año.

      Saludos

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  66. Alguien recuerda a Carpanta... Zipi y Zape.
    ¡Cuántos años se han pasado!
    Además del relato me ha llamado lo de Carpanta la atención.
    Un abrazo.

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    1. Soros supongo que los recordamos los que tenemos una edad.

      Carpanta era el nombre de uno de los perros que tuvimos en casa de niñas, mi padre lo adoptó (siempre encontraba animales que necesitan casa) y lo llamó así porque era un glotón.
      Y Zipi i Zape a mi me gustaban.

      Un abrazo

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  67. ¡Qué maravilla Conxita! Me ha encantado la forma tan dulce en la que has escrito este relato a pesar de la tristeza de la vida de este anciano. Mucha suerte en el concurso.

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    1. Muchas gracias Beitavg me alegra que te haya gustado, gracias por decírmelo.
      La soledad no querida es muy cruel y especialmente con los ancianos que pierden a sus compañeros de vida y tienen que aprender a sobrellevar la vida sin ellos. Mi protagonista está triste pero encuentra consuelo en esos mosqueteros que lo acompañan.

      Saludos y feliz año.

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  68. Hola, Conxita.
    Tierno y delicado cuento en el que los protagonistas son tanto las mascotas que intentan contrarrestar la soledad de la tercera edad, como el representante de ésta, Manolo. Te diré que me ha gustado mucho porque una de sus virtudes es meterte de lleno en esa hipotética situación, triste y tierna a la vez.
    Te deseo mucha suerte en el concurso y un muy feliz año 2018.
    Un abrazo.

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    1. Hola Patxi me alegra que te haya gustado el cuento.

      Cierto que la soledad del protagonista se palía un poco con la compañía de esos animales fieles que siempre están a su lado y que nada piden, la gran generosidad de esas mascotas que acompañan nuestras vidas.
      Es que la soledad y especialmente en los ancianos es triste, especialmente cuando no es algo buscado.

      Gracias por tus buenos deseos en el concurso, que también te deseo para tu relato y un muy feliz año 2018.
      Abrazos

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  69. HOla Conxita. que historia tan tierna nos cuentas, que dulzura en el trato de los personajes, es fácil entrar a forma parte de ellos. Se comprende muy bien esa soledad que surge de la falta de " ella" y como forman todos una familia donde se respetan y se admiran.
    Me ha gustado mucho
    Un abrazo
    Puri

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    1. Puri me alegra que te haya gustado esa familia tan peculiar que forman Manolo y sus mosqueteros.

      El protagonista ha conseguido rodearse de compañeros que le ayudan a sobrellevar ESA ausencia que tanto duele.

      Muchas gracias por tus palabras y por tu tiempo.

      Un abrazo

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  70. Lo leí al principio del més y me gustó mucho y ahora lo he saboreado mucho más. Tienes premio para mi Contxita. ¡Suerte en el concurso! ¡Feliz Año Nuevo!. Un abrazo

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    1. Mamen lo recuerdo, muchas gracias por tus bonitas palabras.

      Suerte también a ti.

      Besos

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  71. Un relato fluido cargado de ternura, la crudeza de la vejez y una soledad acompañada... qué linda la estampa de los gatos y este personaje dulce que les da cobijo. Como siempre un gusto leerte.
    Suerte en el concurso y un 2018 llego de alegría!! :)
    Abrazos!!

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    1. Muchas gracias Diana.
      La vejez y la soledad que por desgracia muchas veces la acompaña cuando la pareja desaparece. Mi protagonista sigue repartiendo amor a pesar de ese pesar que siente.

      Muchas gracias por tus buenos deseos que también te hago extensivos.

      Feliz año.

      Saludos

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  72. Vivir para los demás es una buena razón para seguir viviendo. Muchas gracias por tu relato. Felicidades.

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    1. Hola Rocio y creo que es tu primera vez en Enredando con las letras así que aprovecho para darte la bienvenida a este espacio de letras.
      Creo que el protagonista ha perdido una de sus razones pero consigue encontrar a otros que lo necesitan y como está lleno de amor lo sigue repartiendo. Sus animales consiguen hacerle la vida menos solitaria.

      Gracias por tu tiempo y tus palabras.

      Saludos

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    2. Hola, Conxita, muchas gracias por la bienvenida. :)
      Saludos,

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    3. Gracias a ti.
      Saludos y espero que hayas tenido un buen día de Reyes.

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  73. Bonito retrato, Conxita, en el que nos muestras una realidad cotidiana en muchos hogares. Hay tanta gente desamparada que encuentra refugio en las mascotas...

    Lo bueno de este cuento es la llegada de Gato. Quizá el rompa la rutina establecida por este curioso grupo. Está claro que algo va a cambiar. Y deseo que sea para mejor. Se lo merecen.

    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Jean Ives hay muchas personas muy solas y sí, las mascotas les sirven como bien dices de refugio, para estar acompañadas, para tener la sensación de que alguien las sigue necesitando.
      Desde luego, como tú creo que Gato tiene claro que van a cambiar las cosas, para él van a ser mucho mejores y para los otros una novedad, que siempre van bien.

      Muy bonito tu deseo, esperemos que sí sea para bien.

      Abrazos

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  74. Enhorabuena Conxita por tu estupendo TINTERO DE BRONCE.
    Me gustó mucho mucho tu historia.
    Besossssss

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    1. Gracias Isabel, ahora justo me acabo de enterar y me ha hecho una enorme ilusión, seguro que a Manolo y sus mosqueteros también le gustará saberlo.
      Besos

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  75. Feliz porque con este relato he conseguido el TINTERO DE BRONCE del mes de Diciembre.
    Gracias a todos por vuestros comentarios.
    Besos

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  76. Hola Conxita. Me he puesto muy contento, re-feliz te diría, porque has conseguido el "Tintero de Bronce". Lo tienes muy merecido por tu hermoso cuento. ¡Que lo disfrutes!
    Ariel

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    1. Gracias Ariel por tu generosidad conmigo, a mi me hace feliz tener compañeros de letras tan grandes. Tu felicitación es otro gran premio.
      Un beso enorme

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  77. Felicidades Conxita por tu Tintero de Bronce para un cuento que se merecía un premio. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias , qué bonito detalle. Como le decía a Ariel, tener compañeros de letras tan buena gente como vosotros ya es un grandísimo premio y soy muy afortunada con los amigos que visitais este blog. Gracias.
      Un beso

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Mil gracias por tu comentario.
Conxita

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